29/05/2026
El debate que seguimos postergando
La frase de Kast respecto a que las Sociedades Anónimas Deportivas deben ser supervisadas, pero no agobiadas, vuelve a instalar una discusión incómoda. Sobre todo para quienes vivimos el fútbol desde la lógica de club y no solamente desde la lógica empresarial.
Porque después de veinte años seguimos discutiendo personas cuando deberíamos estar discutiendo estructuras.
Seguimos discutiendo nombres cuando deberíamos discutir propiedad.
Este no es un debate sobre si un dirigente es mejor persona que otro.
Ni tampoco sobre creer que la existencia de dos bloques económicos garantiza democracia.
Porque la democracia no se mide por cuántos grupos empresariales compiten.
Se mide por participación.
Por incidencia.
Por instituciones vivas.
Y en Colo-Colo esa discusión tiene historia.
Después de la quiebra y durante los primeros años de Blanco y Negro, el Club Social atravesó largos períodos con participación limitada, escasas asambleas y una vida institucional muy distante de su tradición histórica.
Este sábado habrá Asamblea.
Probablemente discutiremos cuotas, recursos y problemas cotidianos.
Discusiones necesarias.
Pero mientras hacemos eso, a la concesión le quedan aproximadamente nueve años.
Y quizás la pregunta sigue siendo exactamente la misma:
Seguiremos discutiendo administradores?
O volveremos a discutir quién debe decidir el futuro del club?