18/08/2026
A veces salir adelante no comienza con sentirse bien.
Comienza con hacer algo distinto aun cuando no tienes ganas.
La ansiedad y la depresión pueden convencerte de aislarte, de quedarte dentro de tu cabeza y esperar a que pase.
Pero también podemos empezar a abrir pequeñas puertas: aceptar una invitación, buscar compañía, mover el cuerpo, respirar, conversar, volver a sentir.
No es escapar de lo que estás viviendo.
Es recordarte que tu vida es mucho más grande que este momento.
Y a veces, un pequeño acto de valentía puede ser el comienzo.
No te rindas 🤍