13/06/2026
Pausa comercial
23 minutos y el árbitro toca el silbato. No hay foul ni corner o gol. Simplemente es la orden de acercarse a las bancas y tomar tres minutos para recuperar algo de líquido y recibir instrucciones del DT.
Mientras la transmisión se corta. No hay ruido ambiente ni se escuchan las voces de la gente o el reto del entrenador. En su lugar, Coca Cola llena la pantalla vendiendo el mundo perfecto.
Tres minutos. Tres eternos minutos donde hay que aguantarse las ganas de putear cual Tano Pasman y armarse de paciencia para que la pelota vuelta rodar en este nuevo fútbol con formato de cuatro tiempos.
Al final la excusa de la hidrotación se pierde entre la publicidad que inunda pantallas alrededor del globo y los millones que entran a los bolsillos de los poderosos.
La FIFA no pierde ni hasta en eso. Facturando cada instante a costa del espectáculo, el cual hace rato lo tratan como actor de reparto.
Podrán escudarse en la protección del deportista ante los calores de America del norte, sin embargo, tres minutos para tomar un gel hidratante o un chorro de Powerade termina siendo una agonía para quien lo ve por TV, porque no hay futbolero que lo aguante.
A la señora FIFA y su emperador Infantino hace rato que se les olvidó que el fútbol no solamente es para la gente. sino que el fútbol siempre ha sido y será DE la gente.
Devuélvanlo, ratas.