30/11/2025
Virgen de la Puerta, Madre de misericordia y esperanza.
Todos los 15 de diciembre recordamos el día de la Virgen de la Puerta, Madre de misericordia y esperanza.
¿Quién es la Virgen de la Puerta?
“La Reina de la Paz Universal”, la sublime imagen de la mujer inmaculada conocida popularmente como la “Virgen de la Puerta de Otuzco” es una de las advocaciones marianas más veneradas en el norte de nuestro país. Entre el 12 y el 16 de diciembre, miles de devotos se congregan para honrarla en el santuario de Otuzco, a pocos minutos de la ciudad de Trujillo.
Virgen de la Puerta, Madre de misericordia y esperanza
¿Cuál es la historia de la Virgen de la Puerta?
Según la historia, en el siglo XVII los agustinos difundieron por toda la ciudad de la eterna primavera la devoción a la Virgen María y en Otuzco construyeron una capilla con su imagen sagrada. Tiempo después, apareció en el puerto de Huanchaco, un grupo de piratas que habían causado alborotos en Guayaquil y a fin de evitar desmanes en Trujillo los pobladores otuzcanos sacaron en procesión a la réplica de la imagen para suplicar su intercesión.
¿Por qué se le llama Virgen de la Puerta?
Fue así que tras varios días de oración los corsarios evitaron ingresar a la ciudad norteña. De esta manera, la fama de la Virgen se difundió rápidamente bajo el nombre de “Nuestra Señora de la Puerta”, debido a que pasó de ser venerada en la portería a la puerta más grande de la iglesia frente a la plaza principal.
“Madre de la misericordia y la esperanza”
Tiempo después se convirtió en la patrona de la Arquidiócesis de Trujillo. En el 2018, tras la llegada del Papa Francisco la venerable imagen fue denominada “Madre de la Misericordia y la Esperanza” por el Sumo Pontífice, quien exhortó a los feligreses a vivir una «cultura de la misericordia… en la que ninguno mire al otro con indiferencia ni aparte la mirada cuando vea el sufrimiento de los hermanos».
Oración oficial a la Virgen de la Puerta
¡Oh Virgen Santísima de la Puerta!
Bendice nuestra casa, para que sea el hogar del amor y la paz,
Bendice la puerta abierta como los brazos extendidos que den la bienvenida,
Bendice las ventanas que dejan entrar el sol a raudales cada mañana, y por donde se asoma las estrellas que en la noche son luces de esperanza
Bendice los muros que nos defienden del viento, y que son nuestros amigos en las horas que pasan.
Bendice nuestra mesa, los sitios de trabajo, para que nos ayuden, y el lugar del reposo para que nos resguarden.
Amén.