13/03/2021
"No dejamos de movernos porque nos hacemos viejos, sino que nos hacemos viejos porque dejamos de movernos"
Marcos Vázquez G
El movimiento es la base de nuestros genes y con mayor razón nuestra naturaleza espera el movimiento en nuestra vida y en nuestro desarrollo. Nuestra vida conciente es, hasta cuando podamos estar en movimiento.
El corazón bombea sangre hacia todo el cuerpo pero el camino de regreso al corazón se produce por contracciones musculares naturales de nuestro movimiento. Desde hace millones de años nuestros antepasados recorrieron grandes distancias, vivimos en un medio natural y nos hicimos bípedos ¿Para terminar sentados horas o el día entero en la silla del trabajo, en el auto de camino a casa o en el sofá? Vivir así llega a ser un crimen para nuestra salud.
De pequeños nos tuvieron horas sentados en la escuela "Quédese quieto y luego comase toda la comida" De grandes tratamos de comer menos y el médico te dice que debes hacer deporte para mejorar tu salud. Y tenemos que modoficarnos, reaprender para recobrar la salud. ¿Por qué cómo sociedad no celebramos el movimiento y fomentamos ese hábito desde pequeños e incluso hacemos todo lo contrario?
Y así pasa el tiempo, mucha gente avanza en edad y el movimiento es forzosamente menor, incluso se dice "nosotros ya no estamos para eso" culturalmente lograr que vivamos enfermos también parece ser el negocio de muchos.
En Bujinkan fluir, movernos, reaprender, modificar nuestra perspectiva se transforma en nuestra naturaleza más genuina.
Hay muchos practicantes de mayor edad, grandes y buenos maestros que viven años felices y activos ligados al movimiento, siguen aprendiendo y desplazando sus perspectivas.
Llegará el día en que dejemos de movernos pero ese momento estará ligado a la ausencia de vitalidad y nos tocara (si tenemos la suerte) despedirnos de nuestro mundo, pero mientras estemos con vida y podamos, estaremos ligados al movimiento.
Ambos conceptos: vida y movimiento se atraen y fortalecen entre sí, y si es que en el fondo no son más que dos palabras para referirnos a un mismo fenómeno.