El entrenamiento en suspensión, es una forma de entrenar distinta y muy funcional, que permite trabajar movimientos que implican grandes cadenas musculares, lo que aumenta la frecuencia cardíaca y la quema de calorías. Trabajar con nuestro peso corporal, como es el caso del entrenamiento con TRX, nos permite aumentar nuestra fuerza y resistencia muscular, y tonificar todo nuestro cuerpo. Tiempos d
e trabajo moderados, realizando tantas repeticiones del movimiento como nos sea posible, y descansos cortos son la clave para maximizar la quema de grasas. Como resultado, conseguiremos un trabajo global, mejorando de manera muy rápida la fuerza, la flexibilidad, el equilibrio y la estabilidad del core.