07/25/2020
Gracias a mi papá me inicié en el Yoga a los 7 u 8 años, pero a esa edad ni siquiera sabía qué era lo que hacía, sólo me gustaba la idea de mover mis brazos y piernas como quisiera.
”La flor de Loto” era mi posición favorita, mi papi con una sonrisa me iba indicando cómo lograrlo, ayudado de un libro con dibujos. Bellos recuerdos de niñez.
Los años pasan, te haces grande y vas dejando de hacer aquello que llenaba de alegría tu alma.
Pero el Universo es generoso y con el tiempo te va alineando nuevamente con tu sentido.
Hoy es momento de regresar, ya no tengo la flexibilidad de antaño pero si el mismo entusiasmo de aquella niña de 7 u 8 años.
Gracias al Universo por mi papá 🙏