28/06/2018
AGUILAS NEGRAS
Tres palabras sirven para describir qué es un águila: belleza, majestuosidad y poder. Sin duda este ave rapaz es uno de los animales más conocidos y admirados de la naturaleza.
Con sus potentes garras pueden agarrar presas de su mismo peso y emprender el vuelo. También pueden alcanzar velocidades de 200 kilómetros la hora y ver a un conejo a 2.000 metros de distancia.
Si hay algo que caracteriza al águila es la gran fuerza que le proporcionan sus músculos, su excelente visión y la enorme velocidad que consigue alcanzar volando.
Cuentan con un potente pico que es curvo y afilado en la punta, pero recto en su base. De este modo pueden desmenuzar y rasgar la carne con la que se alimenta.
Las garras de las águilas son de las más potentes que existen en la naturaleza. Con ellas no solo consiguen causar serios daños a sus presas, sino que pueden agarrarlas fuertemente y emprender el vuelo.
Entre las cualidades del águila encontramos la visión de estas aves rapaces es extraordinaria. Sus ojos son algo más grandes que los de los humanos, pero en cambio, pueden ver casi 4 veces más y mejor. Pueden ver a una presa en movimiento a 2 kilómetros de distancia.
Pero si tenéis la suerte de contemplarlas en vuelo desde lo alto de una montaña, no podréis olvidar el espectáculo y os imaginaréis siempre al águila como un animal perfecto y majestuoso.
El águila, cuya envergadura con las alas abiertas es superior a dos metros, cuando vuela las mantiene extendidas, casi inmóviles y tiesas para disfrutar como velas de la fuerza del viento.
Con ligeros e imperceptibles movimientos de la cola y las propias alas, el águila planea (como las cigüeñas), asciende, desciende, sigue invisibles corrientes aéreas y, si ve una presa, se arroja en picado sobre ella infaliblemente.