09/04/2026
Hoy celebro 9 años de Elite… y 3 años de algo aún más grande que nació de una realidad que viví y he visto a lo largo de mi vida como deportista y ahora entrenadora .
Hace 9 años decidí convertir mi pasión la gimnasia en mi forma de vida. No fue romántico. Fue duro, incierto y muchas veces frustrante. Porque cuando estás dentro, entiendes algo que desde afuera pocos ven: el talento y las ganas nunca son suficientes.
He visto atletas con un potencial extraordinario abandonar. No por falta de disciplina. No por falta de compromiso. Sino por falta de recursos y apoyo.
He visto cómo años de esfuerzo se apagan simplemente porque competir no es una opción accesible.
Y no quise quedarme solo observando.
Por eso nació la Copa ELITE . No como un evento, sino como una decisión: hacer algo, aunque sea pequeño, para cambiar una historia.
Para que al menos un atleta no tenga que renunciar a su sueño.
Hoy, gracias a esta iniciativa, muchas empresas se han sumado. Y eso importa. Porque significa que ya no es solo mi causa, es una causa compartida.
Pero no es suficiente.
No debería ser solo uno al año. No debería depender de esfuerzos aislados. Este año el objetivo es claro: llegar a más. Impactar más. Abrir más oportunidades.
Porque mi propósito no ha cambiado: que los sueños de atletas talentosos se cumplan. Que años de sacrificio, disciplina y entrenamiento encuentren su momento… esos 90 segundos en competencia donde todo cobra sentido.
Elite no es solo un club de gimnasia.
En Elite formamos atletas líderes. Personas con valores que trascienden el deporte y generan impacto real en la sociedad.
Y esto… recién empieza.