02/03/2021
Creció y Creció hasta tocar el éxito en el baloncesto.
En nuestra acostumbrada entrevista hoy 1 de Marzo del 2021 tenemos el placer se conversar con un jugador de basket boliviano, que nació en Guayaramerín, Beni, una condición médica lo llevó a Santa Cruz para operarse y jugando en una cancha conoció a quien la daría la oportunidad de viajar a Argentina, el resto de la historia viene a continuación.
Raúl Salvatierra Vaca es nuestro invitado de hoy quien desde Zarate - Argentina recibió nuestra llamada a propósito de su debut victorioso ya que su club derrotó 90-81 al quinteto de Belgrano San Nicolas en el gimnasio “Carlos Vasino” y con un aporte de 7puntos y 7 rebotes cortesía del pívot Boliviano de 2.02mts.
Raúl tiene 29 años es nativo de Guayaramerín y es un espigado jugador que tiene 11 años viviendo en Argentina, desde el pasado fin de semana juega para el equipo de la ciudad de Zárate en Buenos Aires, perteneciente a la Tercera División del Baloncesto del cono sur.
Desde hace ya 10 temporadas juega en el basket gaucho, se inició con el equipo indios de Moreno, también funge como entrenador de baloncesto infantil y hace dos años jugó en la segunda división con el equipo gimnasia y esgrima de la plata.
Su inicio en el deporte de los gigantes fue a temprana edad, auque su crecimiento apresurado, debido a una enfermedad, lo obligó a ir a Santa Cruz para operarse.
Mientras se quedaba en la capital cruceña para cumplir su tratamiento conoció a un argentino al que le gustaba el baloncesto y éste lo invitó a que fuera a probarse con un equipo de Bonarense.
Con ese conjunto consiguió el campeonato en la categoría "A" Metropolitana y el correspondiente ascenso, desde allí el talento del "gigante" de Guayaramerín no ha parado.
En su ciudad natal no tuvo la oportunidad de disputar torneos o campeonatos así que jugar en Argentina fue una chance que no podía desaprovechar.
En el baloncesto gaucho su técnica ha mejorado muchísimo gracias a los buenos entrenadores que hay, ya ha recibido propuestas para jugar en Brasil pero prefiere quedarse en Argentina para lograr el ascenso ya que aspira llegar a la liga nacional en algún momento.
Su mayor influencia es su familia, quienes siempre han estado a su lado, lo apoyan emocional y psicológicamente, también ha contado siempre con el respaldo que le ha brinddo su esposa, lo cual ha sido escencial en su carrera.
Las figuras deportiva que más admira son Michael Jordan, en el plano internacionalmente y a Manu Ginóbili y Facundo Campazzo, jugador de los Nuggets de Denver en la NBA.
Salvatierra tuvo la oportunidad de actuar con la camiseta verde de la selección boliviana de baloncesto en los juegos Odesur del 2009 en Sucre, siendo un juvenil, también pudo participar en el sudamericano de Chile 2014 y visitó Venezuela con los del altiplano en 2016, su retiró prematuro de la selección nacional fue debido a los compromisos profesionales con sus clubes, que no le permitían incorporarse a las convocatorias de la selección de básquet por el calendario anual. Siempre le preguntan en su país si volverá a vestir los colores de la absoluta de las alturas, pero, a decir verdad la desorganización y la falta de apoyo le restan motivación, porque al saltar al tabloncillo le pone todo el profesionalismo, las ganas y el corazón, sin embargo, al terminar los partidos se da cuenta que el respaldo dirigencial es nulo y no se puede vivir solamente por amor a la camiseta, es necesario recibir los beneficios que merece un jugador profesional.
Podría volver a jugar con la selección en un futuro e incluso venir a dirigirla pero habría que esperar un cambio de mentalidad y un apoyo firme a todo el esfuerzo de los jugadores en el tabloncillo para que puedan dar los resultados esperados.
Antes de finalizar su participación en quiso enviarle un mensaje a los chicos que practican el baloncesto en Camiri y en toda Bolivia, enfocándose en que hay muchas derrotas en la vida y tropiezos pero si se trazan una meta y la logran eso les dará una gran alegría. Intentenlo, a pesar de las dificultades en Bolivia, que son muchas, intentenlo y ánimo que sí se puede, todos los chicos y las chicas que se esfuercen y se lo propongan van a poder lograr sus sueños.
Dejó también una recomendación para los padres y representantes a quienes les pide que respeten los tiempos y el desarrollo del deporte, hay que esperar a que los niños tengan un desarrollo psicomotriz adecuado, mientras tanto dejenlos que disfruten su juego, ya sea el basket o cualquier otra disciplina deportiva y no los presionen, cuando ellos estén listos en lo táctico y en lo técnico ya se verá si pueden dedicarse profesionalmente al deporte que practican.
Raúl nos dió las gracias por la entrevista y por la promoción a todos los atletas bolivianos, nos invita a seguir adelante y a contar más historias de los atletas del Altiplano.