26/08/2026
EL PATRÓN DEL MAL
Perdió Atlanta y no es novedad. Pero lo que sí llama la atención es que haya perdido contra Patronato, un equipo que llevaba 12 fechas sin ganar y que convirtió 2 goles que podrían haber sido varios más.
Trato de entender, de analizar y de escuchar a los que defienden a este entrenador. A los que, como el entrañable y admirado Pepe Castro —que hoy forma parte de la conducción futbolística de este plantel—, argumentan que los partidos se ganan o se pierden por detalles, que ningún equipo juega bien y que el nivel es parejo para abajo.
Claro que Atlanta salió con una formación de emergencia con Quintana expulsado, Moreira, Alvarez y Previtali lesionados que sumaron a Fedele e Ibarra.
Y puede ser que el Pepe tenga razón en algunas cosas, pero me pregunto: ¿por qué Atlanta sale a jugar con un equipo que va último dormido, esperando a ver qué hace el rival, al punto de ir perdiendo 1 a 0 en solo 10 minutos? ¿Por qué, si Atlanta tiene todas las fichas puestas para ascender, sale con un planteo mezquino con Dramisino jugando como volante por izquierda (inexplicable - ¿se acuerdan contra Chicago cual fue la posición de Dramisino: volante adelantado por derecha?), con Puch por derecha (también inexplicable) e insistiendo con Nacho Rodríguez por izquierda? ¿Por qué, si se te va lesionado un jugador y te expulsan a otro, agotas los cambios en dos ventanas y te quedas sin opciones de hacer más variantes?. Ibamos perdiendo.
Patronato, al igual que Almagro en aquel partido que perdimos 3 a 1, salió a apretar la salida de Atlanta y lo controló en todo el campo de juego. Era tanta la impotencia del equipo que la única opción de juego eran los pelotazos de Ostachiuk de 40 metros para ver si Castro hacía alguna diagonal que nunca le salió.
Díganme, amigos, cuántas opciones de gol tuvo Atlanta en los primeros 45 minutos cuando jugaban 11 contra 11. O el entrenador va a salir a decir que el Bohemio jugó bien y perdimos por «detalles». En el segundo tiempo con la lesión de Puch y la expulsión de Rodríguez ya no hubo chances.
Si querés salir campeón o querés jugar el reducido, tenés que salir , a buscar el partido como lo hizo Patronato, que sabía que se estaba jugando una ficha importante para no descender.
¿Saben acaso los jugadores y el cuerpo técnico que las fichas se van acabando y que queda un puñado de partidos para pelear por algo? ¿O seguiremos como siempre diciendo que en los últimos dos años Atlanta fue protagonista, pero que a la larga termina siendo un actor de reparto en una película que ya vimos decenas de veces?