09/03/2026
Merecimiento Real, Merecimiento Imaginario
Un verdadero artista marcial debe ser capaz de observar la realidad sin distorsiones, con cruda lógica y objetividad. Si deseas "merecer" algo, primero debes preguntarte qué es lo que realmente se necesita para ser un merecedor genuino de aquello que anhelas. ¿Cuál es el esfuerzo adecuado? ¿Cuáles son los pasos correctos para alcanzar tu objetivo?
Esta reflexión surge porque, en numerosas ocasiones, he visto a artistas marciales reclamar que "merecen" algo sin haber hecho lo necesario para alcanzarlo. Si, por ejemplo, amas la docencia, no basta con sentirlo; debes concursar, ganar tu lugar con esfuerzo y convertirte en un merecedor legítimo y legal de ese rol. Del mismo modo, si aspiras a obtener el cinturón negro en alguna disciplina, es indispensable realizar el trabajo arduo que implica, demostrando que te has ganado el derecho a portarlo.
Creerte merecedor de algo que no te corresponde no solo es un peligro, sino también una fuente de profunda tristeza. Es vivir en una ilusión, una desconexión con la realidad. El peligro radica en que te engañas a ti mismo, creyendo que eres más capaz de lo que realmente eres, lo cual inevitablemente conduce al dolor. El merecimiento no es algo que se otorga por deseo, sino que se conquista con esfuerzo, disciplina y un entendimiento claro de lo que se requiere para alcanzarlo.
Vivir en un mundo de merecimientos imaginarios es deshonesto contigo mismo, y te priva de la satisfacción genuina que surge cuando alcanzas algo por mérito propio.
Gabriel Benitez