03/05/2018
1. EXPERIMENTA LA BELLEZA DE LA NATURALEZA
El mejor sitio para pasar la tarde es en un bosque tranquilo. Libera la mente escuchando el canto de los pájaros en la distancia y el viento ululando entre las hojas.
2. HAZ UN ENTRENO PARA TODO EL CUERPO DE UNA SOLA VEZ
El trail running es un deporte mucho más variado que el running en asfalto. Tanto con una inclinación que haga que cada fibra de los músculos de las pantorillas trabaje o con una cuesta abajo que te fortalezca los muslos, el terreno desigual supone un reto para el equilibrio, y las ramas de los árboles, las piedras o los arroyos son una prueba para la coordinación.
Consejo de experto: en terrenos con muchas cuestas, muchos runners de senderos usan bastones para ayudarse a conquistar la elevación rápidamente. Es una técnica similar a la de la caminata nórdica. Es una buena oportunidad para ejercitar la parte superior del cuerpo, especialmente los hombros, la espalda e incluso los tríceps.
3. OLVÍDATE DE LAS PEQUEÑAS TORCEDURAS
El asfalto y otros terrenos duros de la ciudad pueden ser muy exigentes para el aparato locomotor. Da igual lo geniales que sean tus zapatillas de running, cada paso hace que el peso del cuerpo caiga y cargue en los huesos, articulaciones, músculos y ligamentos. La superficie más blanda de los senderos reduce el impacto en el cuerpo
4. SIENTE CÓMO FLUYE EL SENDERO
Los senderos son serpenteantes y emocionantes, con todas sus piedras y raíces. Te permitirán experimentar tu ritmo a un nivel totalmente nuevo. Ocho minutos por kilómetro te parecerán velocísimos. Después de haber practicado un poco, estarás literalmente danzando sobre las raíces y rocas y sobrevolando los senderos como nunca lo habías imaginado.