La Organización Argentina de Aikido tiene como meta la difusión y enseñanza del Aikido y su filosofía, procurando mantener un espíritu puro y velar por la Paz del Hombre en la Tierra. Fundado por el Maestro Morihei Ueshiba (1883-1969) para la armonización del ser humano con la naturaleza y formar mejores hombres y mujeres. El Aikido principalmente intenta cultivar la verdadera humanidad en un mund
o pacífico. El Aikido es un camino abierto a toda la gente que aspira a ser uno con la naturaleza. “AI” (合) se interpreta como armonía o unión; “KI” (気) es la energía universal o espíritu y “DO” (堵) es camino o vía. Las puertas del Aikido están abiertas personas de todas las edades, s**o, nacionalidades, credos y razas. Es importante destacar que no es una religión. Las practicas se realizan en un marco de respeto, cordialidad y camaradería. Uno de los tantos principios legados por el fundador es el de practicar con vigor y con alegría. Actualmente el Aikido se practica en más de 90 países en el mundo y enseñándose en facultades, colegios primario, secundarios y colegios de enseñanzas especiales. En el año 1991 fue declarado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) El Arte de la Paz.
¿Qué diferencia hay entre el Aikido y las demás artes marciales? El espíritu de las artes marciales no se encuentra en una atmósfera competitiva y combativa, donde la fuerza bruta predomina y el objetivo supremo es la victoria a cualquier precio. El Maestro Ueshiba concluyó que el verdadero fin de un arte se basa en la búsqueda de la perfección como ser humano, física y mentalmente a través del entrenamiento constante y la practica continua. El Aikido se niega a convertirse en un deporte y rechaza todo tipo de certámenes o concursos que incluyan divisiones por peso o clasificaciones basadas en el número de victorias así como también la recompensa a los campeones. Entendemos que éstas actitudes sólo alimentan el egoísmo, la egolatría y la falta de consideración por el prójimo. El Aikido y la salud
A diferencia de otras artes marciales, el Aikido puede ser practicado por personas de todas las edades. Esto se debe a la circularidad que caracteriza sus movimientos, el cuidado constante del compañero y la relajación y fluidez de sus técnicas. Estos son algunos de los beneficios que se obtiene al practicar:
Mejora la flexibilidad. Mejora el equilibrio y la coordinación. Mejora la circulación sanguínea. Estimula las articulaciones, previniendo artritis, artrosis y otros problemas articulares. Mejora la postura, fortaleciendo la columna. Previene el stress. Evita contracturas, relajando y elongando las articulaciones. Ayuda a la relajación del cuerpo y de la mente. Mejora problemas respiratorios. Trabaja en cuerpo, mente y espíritu, previniendo enfermedades como Alzermeir, arterioesclerosis, pánicos, fobias, etc.