12/06/2026
“ Yo te recuerdo “, por Nico Cortés.
“Matadores”
“ … aplaudan, aplaudan, no dejen de aplaudir, los goles de ….que ya van a venir…” Canta la hinchada cuerva. Los goles que vendrán. Es un hecho, porque lo goles llegarán. Solo que el presente del primer equipo, es una racha a cumplir. Parte de la misión. Como un derecho de suelo, que debe suceder.
Tienen una personalidad más definida que su propia ejecución. A veces se muestran sociales pero suelen aislarse. Son fríos en su hábitat. Les gusta merodear el área grande y son mortales en el área chica. Llevan en su bolso una mira. Alguna que otra arma de caza y mucha voracidad.
Por barrio Norte hubo varios romperedes. Goleadores. Matadores. “Killers”. De esos que parecen que no están y de repente aparecen con cabezazo mortal, como un fantasma. O del perfil de fiereza, que arrastraba toda adversidad y entraba al arco, rival, arquero, pelota y todo, como si fuera un huracán.
En mi memoria están. Permanecen. Degüello Gomez. Pacheco. Raul Sabino. Papalardo. Luñiz. Mattei. Maladot. Aldo Cortes. Rivero. Bullentini. “Tincho” Romero. Farid Macaione. Orlando Cardozo. “Búfalo” Coria. “Turco” Sare. “Chero” Fernández. “Gordo” Altamirano. Nuñez. Silba. “Perla” Reyes. Perillo. En inferiores veía a “Huevo”, “Quebrachal”, Territoriale, Cabezas, Burgos, Condori, Bergesi.
En casa se habla de fútbol, se mira y se respira, sobre esta filosofía de vida. Mientras todo eso sucede, olfatea delantero y “El Lobo”, me susurra al oído. -“Es el puesto más difícil. Jugar de espaldas. Manejar los dos perfiles. Ir bien arriba. Tirarse atrás. Rebotar. Ser guapo, pícaro. Sortear patadas y piñas. El mejor que vi, Pelé. El mejor que enfrenté, Kempes. Rosario Central vs Central Norte. Gigante de Arroyito. De los nuestros, Raúl era letal.”-
Ciudad de Salta. Avenida Entre Ríos y Brown. Se expande la red y la multitud se abraza. Otros más inestables, se cuelgan del alambrado. En medio de semejante emoción, buscamos al número nueve. El responsable. Ese culpable de tanto descontrol. Lo recuerdo como a ese único héroe, en medio de tanto lío.