21/08/2026
Central no ilusionaba para ganar esta Copa Libertadores. Y quizás ayer podías ganar, sí. Pero enfrentaste a uno de los peores equipos brasileños que Central haya enfrentado en mucho tiempo y, jugando más de 45 minutos de 180 con un jugador de más, no marcaste la diferencia.
No apabullaste al rival, no generaste las situaciones que necesitabas y, cuando tuviste una clara, no la aprovechaste. Porque la Libertadores no perdona. Y si tenés un 9 de área por el que pagaste más de 5 millones de dólares, no podés olvidarte que Copetti ya había errado un mano a mano que nos impidió terminar primeros en el grupo y definir de local.
Ayer tuvo otra. Faltaba poco y, sinceramente, ningún hincha de Central que conozco se ilusionó cuando vio que esa pelota le quedaba a Copetti.
Y ahí aparece otro problema: del banco tenés a Badaloni, un delantero que trajiste para reforzar el plantel. ¿De qué refuerzo estamos hablando? Se habló de un Central que iba a jugar la Libertadores con un equipo de estrellas, que iba a venir uno, que Di María iba a traer a otro… y terminaste trayendo a un paraguayo y a Badaloni.
Después, en un partido que necesitabas ganar, terminaste jugando con tres delanteros, sacando a Ibarra y a Campaz.
Y ahí es donde aparece la pregunta que queda después de la eliminación: realmente se armó un plantel para competir en serio en una Copa Libertadores?
De vuelta pasa lo de siempre … no molesta el resultado, molesta el contexto… No molesta perder, molesta el cómo.
Qué opinan ustedes? Los leemos 💭