18/12/2025
Vos no te vas. Porque vos, ya no podés irte.
No hay forma que te vayas, aunque lleves el remanente de tu talento a otro lugar.
Y es que acá aprendiste a perder, y entender lo que son los fracasos, por mucho tiempo.
Pero también aprendiste a ganar, cuando el club te armó algo para que explotes. Y vaya que explosión, Mauricio. Del 2015 para acá, entendiste que la antorcha guía, estaba en tus manos, y todos fuimos por esa luz. Y llegó el Tata, ese viejo zorro, y te enseñó a ganar, y eso te encantó. Y nos encantó a todos. Y supiste que el talento no alcanza, si no es con el sacrificio, y los corriste a todos, y también corriste, al velo de tu historia.
Y ahora decís que te vas, pero no podés irte, y no es una trampa, ni es prisión, es tu club, el nuestro.
Hubo una etapa en la que otro genio, a capa y varita, tiró la magia, y nos hechizó, un tal Manuel, que le grabó, desde su liderazgo, cuatro estrellas al escudo. Y luego llegaste vos, cuando la esperanza era todo duda, y las frustraciones, el pan de cada día.
Llegaste, no sin antes pasar por las derrotas, por el pasillo de los perdedores, pero tu espíritu, nunca se rindió, y esa locura terrible, nos iluminó el camino de nuevo.
Cinco estrellas más, cuatro de liga, una provincial, esa es tu marca, y no se va a borrar.
Vos no te vas.
Porque no podrás irte.
Estás en cada estrella, que es tuya, de tus compañeros, y nuestra. De los Romaneros.
Hacé de tu vida, lo que quieras.
Pero de este corazón, vos no te vas más.
Aunque creas que te fuiste, mentite, pero acá vas a quedarte.
Mauricio Daniel, gracias, muchas gracias.
Que locura que tenés, ya nos llevaste al terreno de extrañarte.
La inmensidad de un crack inmanejable, un loco. Que nos llenó de gloria.
Y que no tiene sustitución.
En el escudo, para siempre.