04/01/2020
EL AEROMODELISTA
El aeromodelismo, noble actividad,
una de cuyas máximas virtudes
es la de no tener similitudes
con aquellas que no generan amistad.
Quien lo practica es un ser paciente,
hábil, meticuloso y ordenado,
que a su vida da equilibrio y suficiencia
compartiendo su afición con sus seres amados.
Es un hombre que tiene la ventura
de ser de sus congéneres diferente,
es como un niño, con su alma transparente,
que sueña con volar a las alturas.
Consumado constructor de miniaturas
exactas réplicas de las naves gigantes
piloto de ilusiones, navegante
que mientras vuela, su propia dicha estructura.
Tiene en su hobby, que es deporte y ciencia
todo lo que su espíritu precisa
para crear y recrearse en forma lisa
en sano esparcimiento y sin violencia.
Prefiere soledad cuando construye
hasta dar concreción a su ilusión alada
y mientras vierte de sus sueños la cascada
a sus diarias tensiones las diluye.
Las hecha a volar, siempre a campo abierto
de cara al sol y cabellera al viento
ágil la mente, libre el pensamiento
seguro que su paz ha descubierto.
Es la azul inmensidad del cielo
donde sus sueños de libertad conquista
y en la extensión limitada de la pista
donde convierte en realidades sus anhelos.
Despega con su avión hacia el espacio
sin desprender sus plantas de este suelo
y al observar las piruetas de su vuelo
la vida le transcurre más despacio.
Se eleva soñador al infinito
y al remontarse a las azules transparencias
dentro del corazón tiene conciencia
que del cielo se adueñó un poquito.
Según como asciende al firmamento
con su pequeño avión en ágil danza
vibra todo su ser con la esperanza
de estar cerca de Dios por un momento.
Allá en las nubes , el mágico mosaico
que borda con sus naves de colores
y el vibrante ronronear de los motores
lo alejan de lo burdo y lo prosaico.
Y desciende después reconfortado
con el alma más limpia y más liviana
para emprender feliz otra semana
de renovados bríos inyectado.
He aquí una auténtica semblanza
de un ser que no ha perdido compostura
al conservar del niño la frescura
sin extraviar del hombre la pujanza.
*Beatriz de Semanate, esposa del 1er Presidente del club de aeromodelismo de Quito, Ecuador*