01/01/2022
Si hay algo que quiero para el año que llega es equilibrio... un poco d paz en tanto caos, salud por sobre todas las cosas, serenidad... y avance y crecimiento y viajes y nuevas aventuras. Alguna sorpresa a la vuelta de la esquina. Y algunos abrazos de esos que te reinician. El desafío de encontrarme y verme cada vez más profundo y la liviandad de reírme a carcajadas de alguna cosa. Que quien me acompañe en el camino tenga los ojos y el corazón bien abiertos, el alma me pide relaciones significativas y nutricias. Estabilidad financiera (y crecimiento, mucho crecimiento)
En esta mesa están las servilletas bordadas a mano por mi mamá, las velitas que mi tía amaba encender para esperar el nuevo año, la cervecita que le gustaba al Elso. Estamos debajo del naranjo que plantó mi abuelo hace 70 años, con el mantel de mi abuela... sus presencias amorosas me acompañan, hoy sentí clarito el perfume de mi papá, y el picaflor vino a saludarme bien de cerca... soy bendecida. 2021 fue un año difícil, power, de cambios intensos. Donde puse a prueba mi resiliencia... y acá estoy... entera y agradecida de cada lección. Esperando lo que venga de brazos abiertos, brindando con mi compañero de vida, con Manchi sentada al lado...
Feliz año nuevo, amigos! Que tengan el coraje de mirarse con amor, que puedan darse el permiso de ser vulnerables y abrir el alma, que lo único qur se contagien sea de ganas de ser sus mejores versiones. Chin chin