10/06/2023
‼️Invierte más tiempo en el calentamiento
Al cuerpo le cuesta más calentarse en invierno, como a los coches. Si empiezas en frío puedes lesionarte ya que entrenar sin haber calentado de forma adecuada puede provocar daños en músculos, tendones, ligamentos y articulaciones.
‼️ Sigue moviéndote
La manera en la que completas el entrenamiento es igual de importante que una preparación correcta. Una vez hayas terminado una run, enfríate un poco durante unos minutos antes de meterte en un lugar caliente para estirar, para que los músculos no se agarroten.
‼️ Ponte ropa caliente
El hecho de que para entrenar en invierno es necesario llevar ropa abrigada es obvio. Vestirse cuando hace frío se hace mejor con el llamado «principio cebolla», que sugiere que te vistas por capas fáciles de quitar y que te permitan hacer cambios en la temperatura del cuerpo.
‼️ ¡Vigila la respiración!
Cuanto más frío sea el aire, mayor es el estímulo a los bronquios, pulmones y membranas mucosas. Por un lado, el frío hace que los tubos bronquiales se estrechen, mientras que al mismo tiempo reduce la capacidad de las membranas mucosas para estar húmedas. La típica quemazón o irritación de garganta ocurre cuando se inhala mucho aire frío. Presta atención a ello e intenta inhalar todo lo posible por la nariz y exhalar por la boca.
‼️ No te quedes mucho rato fuera
Tras entrenar, métete en un sitio caliente lo más rápido posible y quítate toda la ropa húmeda o sudada, porque justo después de exponerte, el sistema inmunitario se encuentra especialmente débil y vulnerable.
‼️Entrena por el día
Siempre que sea posible elige la mañana o el mediodía para planear el entrenamiento. Es el momento más cálido del día y en el que el sol ese encuentra en mejor posición para estimular la producción de vitamina D.
‼️Come muchas frutas y verduras
Además, asegúrate de ayudar a tu sistema inmunitario con una dieta equilibrada y rica en vitaminas y minerales.