10/10/2019
¿4 NIÑOS, 11000 KM, 1 CASILLA Y 24 DIAS DE NOMADISMO?
Decidimos (vaya a saber uno bajo el efecto de que…) ir a Machu Pichu, en camioneta, con casilla, con 4 chicos, desde la Patagonia…. eso es tenerse fe.
Aventura es lo mínimo que podíamos encontrar….
Caminamos iluminados por las luciérnagas en el camino amazónico de Machu Pichu, dormimos a 3700 mts de altura en un cañadón impresionante, amanecimos rodeados de vicuñas y descompuestos por la altura, recorrimos rutas escénicas desconocidas, nos quedamos atrapados en medio de un corte de ruta en Perú, rompimos la casilla a casi 4000 mts en una ruta perdida, comimos helado de Chirimoya y palta hasta en la sopa, nos dimos el gusto en un museo de chocolate, despertamos a 0 mts sobre el nivel del mar para luego dormir a 4000 mts, almorzamos con 42°C para luego atravesar una neblina que parecía un mar y dormir a 9 °C en una estación de servicio.
Nosotros, los adultos aventureros-deportistas-inquietos, soñábamos con recorrer tierras indómitas, culturas olvidadas y lugares místicos. Ellos no. Ellos querían wifi y hamburguesas de Mc Donalds. Los más chicos querían dibujar, correr por ahí y jugar a ser piratas, no importaba si era en una de las maravilllas del mundo o en una casilla estacionada en una estación de servicio.
Fue ahí en el medio de esos momentos, locos, únicos, fuera de la rutina que, aunque cada uno tuviera intereses diferentes, encontramos puntos en común para disfrutar.