07/10/2021
Existen solo dos realidades, una inmutable y otra como espejo dinámica, las dos contienen tú propósito en la vida aunque no lo sepas, detente solo para reflexionar y accionar con confianza en ti, la vida la mayoria de las veces conspirara tarde o temprano a tu favor.
RECONOCER EL AMOR DE TU VIDA
puede llevar tan solo un instante, un momento ínfimo en el que miras sus ojos, sientes el roce de su piel en la tuya, o el tono de su voz resonando en todo tu cuerpo. Toma tan solo unos minutos saberlo y toda una vida encarnarlo plenamente. Y muchos son los que no llegan, los que se pierden o distraen. ¿Se pierde realmente el amor? ¿O se pierde la relación?
La relación puede disolverse, y de hecho, nos sobran ejemplos acerca de esta verdad inevitable. Toda creación objetiva está sujeta a las leyes de la dualidad: Nacer y Morir. Hay relaciones que mueren en la cama de un hospital y otras que mueren en los tribunales, pero todas, absolutamente todas, mueren en algún momento.
Sin embargo, el derrotero del amor es otro muy diferente. Pese a lo que solemos creer, el amor no muere. La energía universal que llamamos amor, puede comenzar a percibirse en forma diferente. Aún distorsionado a nivel del Ego emocional-mental el amor permanece. La diferencia entre relación y amor es similar a aquella existente entre sanación y curación. Mucha gente que sana no se cura y mucha gente que se cura no ha sanado. Del mismo modo muchos de los que tienen relaciones no se aman y otros tantos que aman pueden no tener una relación.
Son muchas las formas en que deshacemos nuestras relaciones, pero todas pueden reducirse a una fuerza que se opone directamente al Eros. Esta fuerza es Fobos, el miedo. El miedo es el causal de la mayor parte de las rupturas de relaciones. Miedo a perder al ser amado que se traduce en celos, posesividad, ahogo, pérdida de la libertad, etc. Miedo a perder la propia individualidad que se traduce en engaños, falta de compromiso y entrega, mezquindad emocional. Miedo a ser lastimados que se traduce en distancia, frialdad, etc.
El miedo o Fobos es la fuerza opuesta al amor o Eros. Los seres que temen no pueden amar. Por eso digo que para amar hay que convertirse en un auténtico guerrero. Cuando somos capturados por fobos, nos alejamos de Eros. Cuando capturados por Fobos, acabamos perdiendo una relación, nuestro ego proyecta una sombra sobre Eros. Esa sombra se llama a veces tristeza, otras veces resentimiento, otras tantas enojo... Pero esta sombra nunca es indiferente. Detrás de este disfraz, siempre está Eros disponible, brillante, dispuesto a expandirse.
¿Quiere decir esto que puede recuperarse la relación? No necesariamente, a veces las relaciones quedan heridas de muerte... Pero el amor, su fuerza esencial, sigue latiendo dentro nuestro como un motor que nos impulsa a crecer y trascender.
Extraído de "La Pareja Conciente" © Ezequiel Newbery