24/08/2026
La mayoría de las veces que sentimos que “no podemos más” en una clase, en realidad estamos aguantando la respiración sin darnos cuenta. Y cuando dejamos de respirar bien, el cuerpo se tensa, el movimiento pierde fluidez y el esfuerzo se siente el doble de pesado.
En Pilates la respiración no es solo para “no ahogarte”: es lo que activa tu core de verdad, lo que te ayuda a estabilizar cada movimiento y lo que le da a tu sistema nervioso la señal de que puede confiar en lo que estás haciendo, aunque sea intenso.
Por eso en cada clase insisto tanto en el ritmo de la respiración. No es capricho mío, es la diferencia entre un ejercicio que solo cansa y uno que realmente transforma tu cuerpo.
La próxima vez que sientas que una postura se pone difícil, antes de tensar todo, respira. Vas a notar el cambio de inmediato.
¿Ya te había p