17/05/2026
Hoy el club despide a mucho más que a un jugador.Despide a una persona que hizo de estos colores una forma de vivir, de sentir y de amar. A alguien que no solo vistió esta camiseta durante toda su vida, sino que la defendió con el corazón en cada partido, en cada entrenamiento, en cada abrazo y en cada momento compartido dentro y fuera de la cancha.
Hay personas que pasan por un club… y hay otras que se convierten en parte de su historia. Vos fuiste una de esas. De los que dejan huella para siempre. De los que enseñan con el ejemplo lo que significa el sentido de pertenencia, el compromiso, la pasión y el amor verdadero por un escudo.
Fuiste hincha antes que jugador, y jugador sin dejar nunca de ser hincha. Cada vez que entrabas a la cancha se notaba que no jugabas solamente por vos, sino por el club de tu vida, por tus compañeros, por la gente y por todos los que sentían esos colores de la misma manera que vos los sentías.
Hoy duele tu partida. Duele mirar el lugar que ocupabas y saber que físicamente ya no vas a estar. Pero también sabemos que hay personas que nunca se van del todo, porque viven eternamente en los recuerdos, en las anécdotas, en las tribunas, en las camisetas y en el corazón de todos los que tuvieron la suerte de conocerte.
Tu nombre quedará para siempre ligado a este club. Porque hay amores que no entienden de tiempo ni despedidas. Y el amor que vos sentías por estos colores fue tan grande, tan sincero y tan puro, que seguirá vivo en cada pelota que ruede, en cada grito de gol y en cada generación que escuche hablar de vos.
Gracias por dejar tanto.Gracias por representar estos colores con orgullo.Gracias por enseñarnos que el fútbol, cuando se juega con el alma, va mucho más allá de un resultado.
Hoy el cielo recibe a un gran jugador, pero sobre todo a una enorme persona. Y acá, en tu casa, en el club que amaste toda tu vida, jamás te vamos a olvidar.
Descansá en paz.Tu historia seguirá viva para siempre en el corazón de todos.