13/11/2023
El éxito del entrenador no es proporcional a los partidos que gana, sino al número de niños que se divierten haciendo deporte con él.
Trabajando con niños todo es posible. El pequeño crece, el malo mejora, el travieso atiende, el modesto gana campeonatos...
Ningún entrenador tiene derecho a cerrarle las puertas a un niño que quiere hacer deporte con él. Todos son válidos, todos juegan. Paciencia, no cansarse nunca de repetir.
Cada entrenamiento es una fiesta. Inventar los ejercicios es mucho más interesante que copiarlos. Mejor si son dinámicos, entretenidos y con un porqué; que no coarten la creatividad del niño. Favorecer la competición. Enseñar a pelear con deportividad, a perder y a ganar.
El entrenador debe saber que es ejemplo para los niños las 24 horas del día. En su relación con la gente, en sus hábitos, sus estudios, su vocabulario, su carácter... Ellos, sin darse cuenta, lo imitan todo sin distinguir entre lo que es correcto y lo que no.
Trabajar más y mejor cada día, con exigencia y disciplina. Las recompensas llegan si no las esperas.
Club Social San José - Mariano Acosta
Súper Liga del Oeste