POR LOS AÑOS '30
Por las incipientes barriadas marplatenses iban ganando espacio diversos equipos que competían entusiastamente y que tuvieron efímera existencia, como San Telmo, Internacional, Universal, Defensores de Colón, Jean Jaures, Oriente, Belgrano y Gimnasia y Esgrima. Y otros que permanecieron por años en la apasionada contienda vecinal y perduran en la memoria, tales los casos de La Elsita, City, Los Marplatenses, Defensores del Ma****lo, Laureles Argentinos e Hipódromo, por citar algunos. Pero hubo un selecto grupo que luchaba contra el tiempo y la posibilidad de ingresar en la Liga local y que componían Alvarado, Libertad, Cadetes de San Martín, Nueva Pompeya, Deportivo Camet, Florida, Banfield y Ministerio de Obras Públicas. Entre todos estos equipos, cúmulo de esfuerzos y voluntades, alcanzaba perfiles netos uno que respondía al nombre de “El Cañón”, denominación que reflejaba entre otros atributos, potencia, vigor y fortaleza. Esa era la intención de aquellos románticos idealistas que quizás, sin proponérselo, edificaron una historia y emprendieron un camino que ya lleva setenta años, pero que tuvo su iniciación algún tiempo antes y de una manera muy singular.