04/06/2026
Si para promocionar tu Jiu Jitsu necesitas convertirlo en un chiste, ridiculizarlo o vaciarlo de significado, quizás el problema no sea la forma de comunicar, sino la falta de convicción en lo que haces.
Las artes marciales nacieron para formar carácter, disciplina y respeto, no para mendigar atención a cualquier precio. Una escuela puede ser moderna, cercana y hasta divertida, pero nunca debería perder de vista la dignidad de la actividad que representa.
Cuando una disciplina necesita ser caricaturizada para resultar atractiva, se corre el riesgo de deformar aquello que la hace valiosa. Promocionar no es rebajar; es transmitir con orgullo lo que uno cree.
Y si para llamar la atención hay que hacer el ridículo o denigrar la práctica, tal vez sea momento de preguntarse si se está representando un arte marcial… o si sería más coherente dedicarse a otra cosa.