13/06/2026
13 de Junio
Padre Pío de Pietrelcina.
Padre, dígame todo lo que sufre en la Santa Misa.
Todo lo que sufrió Jesús en su Pasión, inadecuadamente, lo sufro también yo, en cuanto es capaz una criatura humana. Y eso a pesar de mis deméritos y sólo por su bondad.
13 de junio
Hija mía, no seas condescendiente contigo misma: las madres tiernas echan a perder a sus hijos. No seas fácil para lamentarte y para llorar. No te maravilles de esas dificultades y violencias, que con tanto sufrimiento manifiestas; no, hijita, no te maravilles; Dios las permite para hacerte humilde con la verdadera humildad, abyecta y vil a tus ojos. En esto no se debe combatir de otro modo que no sea deseando a Dios, haciendo que el espíritu vaya pasando de las criaturas al Creador, y con continuos anhelos de la santísima humildad y simplicidad de corazón. c) Sé buena con el prójimo y no te dejes llevar por los impulsos de cólera; en esos momentos repite con mucha frecuencia estas palabras del Maestro: «Yo amo a estos prójimos, Padre eterno, porque Tú los amas», y tú me los has dado por hermanos, y quieres que, como tú los amas, así los ame yo. Y ama más todavía a estas niñas, tus discípulas, con las cuales la mano misma de la providencia divina te ha acompañado y unido con una unión celestial. Y no te extrañes ante los arrebatos de impaciencia que acostumbras tener, porque en ellos no habrá culpa más que cuando procedan de una voluntad consciente, es decir, con una advertencia que no se esfuerza por dominarlos. 94 Soporta a esas pobres niñas, acarícialas, tenlas en tu corazón, mi queridísima hijita, como yo te tengo en el mío, cultivando un grandísimo y particularísimo deseo de tu perfeccionamiento espiritual, porque el mismo Dios me ha obligado a todo esto.
(11 de junio de 1918, a Erminia Gargani, Ep. III, 735)
13 de junio
Tengamos nuestros corazones constantemente unidos a aquél que nos ama.
13 de junio
Si tenemos la desgracia de dejar de lado la oración, veremos que comenzamos a interesarnos mucho por las cosas de la tierra, por lo material, y olvidamos lo espiritual, lo que realmente importa.
13 de junio
Padre Pío nos dice:
Si tenemos la desgracia de pecar, no tengamos miedo de Dios y vayamos humillados y arrepentidos a decirle: “Señor, mira, otra vez lo hice mal, te he ofendido, ten compasión de mí que propongo no volver a ofenderte”.
13 de junio
Piensa sólo en amar a Jesús.
Pensamiento n° 164
13 Junio
No te fatigues en cosas que producen inquietud, perturbaciones y afanes. Sólo una cosa es necesaria: elevar el espíritu y amar a Dios.