22/10/2022
Carta abierta:
Se acabó la espera, llegó el día y la oportunidad de hacer historia. Tienen miles de personas que los alientan y están a muerte con ustedes. Hoy no son 20 jugadores, somos media provincia trabando cada pelota con ustedes cómo si fuera la última. No se olviden que en Mendoza sos leproso o antilepra, no hay punto medio. Muchos los quieren ver fracasar, no les den el gusto.
Tienen la oportunidad de cerrar bocas, de mirar a los ojos a quienes no confiaron en ustedes y decirles "Acá estamos, esto somos". Tienen la oportunidad de ser recordados por siempre, de abrazar la gloria. En sus manos esta la ilusión de un pueblo que anhela un sueño: JUGAR EN PRIMERA.
Hay un frase que sostiene "los clásicos se ganan" pero ganar o perder son circunstancias del juego; sin embargo lo que no se negocia es la actitud. Los clásicos se juegan con huevo, garra y corazón, así como marca la historia de este club donde todo cuesta un poco más.
Somos el club más grande de Mendoza y nuestra grandeza se construye en las viejas épocas de gloria pero también en el aguante y el amor de su gente en los peores momentos de la institución. No sé sientan solos, estamos con ustedes, jamás los vamos a abandonar.
Todos queremos ganar pero si nos toca partir les pedimos que sea con la frente en alto, con orgullo, con la tranquilidad de saber que la vida, una vez más, no nos quiere ahí. No sé preocupen, hay un bandera que reza: "seremos recordados por pelearla más".
Ustedes se merecen salir de la cancha con la frente en alto y ese regalo solo depende de cada uno de ustedes. Son los artífices de un sueño ajeno pero los verdugos de su propia historia. Piensen en sus familias, en sus compañeros, en sus amigos y en todo el esfuerzo que hicieron para llegar a este momento. Comieron mi**da e incluso la pasaron mal pero este es su premio por no salir corriendo, su recompensa, su regalo. ¡Vayan por él!.
Sean cazadores, olfateen sangre, vayan por su presa. Allá hay miedo. Jueguen con el cuchillo entre los dientes, los puños apretados, la mente fría y el corazón caliente. Por ustedes, por nosotros, por Independiente Rivadavia.
¡Arriba la Lepra!