15/07/2023
A veces sucede, o casi siempre, que el folclore transforma la vida.
Esta es la historia de nuestra trayectoria como bailarines, pero también es nuestra historia de amor.
Cada uno de nosotros inició en distintos espacios. Yo, Brenda, para los que me estan conociendo, comencé a bailar en "Horizones Argentinos" un ballet que me abrió las puertas desde pequeña y me enseño los primeros pasos de danza, con ellos baile hasta mi adolescencia. A los 13 años el siguiente grupo que me recibió fue "Desde el Alma" con Celeste Di Franco.
Paralelamente transcurría otra historia la de Facu y voy a dejar que él se las cuente.
Mis inicios fueron a temprana edad y dí mis primeros pasos con Juan Juarez, en el club del pueblo. Continúe mis aprendizajes en el ballet "El Changango" con Mariano Sánchez y aquí incursioné también en el tango, hasta mi adolescencia. Cuando me dejaron viajar solo a Luján, quise desafiarme un poco más y empecé a bailar en "Desde el Alma", acá mi historia y trayectoria se cruzó con la de Bren.
Eramos chicos pero ya sabíamos cual era nuestro destino, no solo bailar juntos en el ballet, sino bailar juntos en la vida. En "Desde Alma" bailamos algunos años, hasta que por vueltas de la vida el grupo se disolvió. Pero como el folclore es terco nos animamos a seguir bailando y conformamos "Latidos de mi Tierra". Allí bailamos entre amigos durante un año en ese proyecto hermoso, hasta que el proyecto de nuestra vida nos encontró, nos hicimos familia.
Creímos que no íbamos a volver a bailar y después de varios años (casi 9 después) con nuestra hija ya grande y amante del folclore como nosotros, conocimos "La Querencia". Hoy estamos acá bailando en familia, amando el folclore y amando la vida.