20/01/2021
Los formatos cambian, los registros quedan
14 DE ENERO DE 2018
Los discos que saqué salieron en CD, en cassette (sí, así de viejo soy), en vinilo y en cualquier formato digital que se te ocurra.
Empecé con los dosmiles, teniendo no más de 18 años y con unas ganas de experimentar con y el sonido increíbles, típicas de la edad diría uno, yo diría que típicas del amor (sehh, quién no se pone cursi cada tanto).
Ya pasaron muchísimos años + 1, querido. Hacé la cuenta, por favor. Si grabaste, mezclaste o masterizaste conmigo lo sabés. Igual que cuando empecé me suelo quedar hasta las 5 de la mañana buscándole el sonido exacto a un bombo, equalizando un bajo 15 veces sabiendo que lo voy a hacer una vez más...
Los formatos cambian. Hace rato pasé los 30, tengo una joyita de familia (que por suerte me banca el nerdismo de quedarme hasta altísimas horas tocando los botoncitos de la computeiyon), mi pelo no es ni la mitad de lo que era (cosa que me llena de orgullo), todo lo que no es mezclar, grabar y masterizar me cuesta un toque más (¿¡sabés los que son las resacas?!) y todo eso que el tiempo te tira cambiandote el formato aunque no tengas boton de reset me cuesta más que a los 18.
Pero los registros quedan. Ya grabé más de un centenar de bandas del estilo que se te ocurra y aunque no te pueda contar una anécdota de cada una, tengo la memoras periféricas casi explotadas, pero siempre hay más espacio.