14/10/2022
Todo comenzó hace 19 años cuando el actual instructor y entrenador (quien escribe) se asoció y quiso aprender la disciplina. En ese momento, estaba a cargo Angel Bello y en el campo de tiro, no había más que un carrito destruido y si quería realizar ese deporte tenía que armarme de algunos cuantos cartones para hacerlo. No había nada más que unos cuantos eucaliptos perimetrales y el pasto de casi 1mt de alto, un depósito que estaba a punto de derrumbarse y un monoambiente en disputa pegado a los caniles, el pasto de a poco fue tapando el rastro de los conflictos de aquel lugar. Empecé con la dura tarea de ralear, limpiar cortar la maleza, armar contenciones más seguras, proveer agua potable y sembrar, pintar, soldar, estaba en el campo de tiro desde las 10 de la mañana hasta largas horas de la madrugada laborando para crear algo digno, etc, etc. Muchos lo saben muy bien y a otros les incomoda el solo pensarlo. El 1° de octubre se cumplieron 11 años de la creación ininterrumpida de la escuela de tiro con arco, gracias a que realicé el programa de la disciplina, confeccioné las normas de seguridad y brindé a más de 1400 iniciados su experiencia deportiva, sin tener hasta el momento ningún registro de accidente deportivo y además pude viajar a través del país acompañado con los nuevos arqueros disfrutando cada momento vivido. Realicé muchos torneos sociales con miras de concientizar a los socios para ese sector. Diseñe el logo de la disciplina y federe al club en este deporte. Muchos de los iniciados, nunca habían conocido ese deporte y se pusieron su primera medalla gracias a la motivación y técnica enseñada, di vida a un campo baldío que lindaba con la pileta del club por la división de un simple alambrado y la calle abierta hacia el puente. El campo estaba abierto pareciendo un lugar público dónde entraba cualquiera por cualquier lado y si quería recuperarlo para el deporte, debía sacar a mucha gente que no era socia, muchos son testigo de esos momentos y del trabajo puesto en ese lugar desde las plantas hasta las contenciones agradeciendo siempre a quienes brindaron su apoyo sin hacer selfie con el esfuerzo de otro. Gracias a eso y pagando la cuota social sin descuento desde el 2004 hasta hoy (pandemia incluida), y sin cobrar un peso per sé en cada torneo realizado, además, dicho sea de paso, colaborando inclusive económicamente con el club en la compra de materiales, logré realizar un torneo oficial luego de más de 20 años que no se hacía. Palabra del expresidente del TFLZ, Victor Loiso en la inauguración de ese torneo frente a más de cien personas 2017 “Hace varios años, apareció un loco con un falcon y una pala y creo esto, estoy orgulloso, es una maravilla lo que hizo”. A raíz de eso, el club comenzó con la construcción de los baños de arquería y el loco del falcon aportó los insumos de higiene, instalación eléctrica y la limpieza del lugar hoy día lo hace el club. Luego el club hizo el cuarto de estar y el instructor otra vez aportó las aberturas y fabricó la reja de la ventana y desde el 2017 intentó gestionar los revoques interiores y la vereda para un lugar confortable para todos, conseguí las sillas para los inscriptos al torneo, banners, iluminó el campo de tiro cosa que no duró, aporte insumos físicos y tecnológicos para los torneos y varias cosas más para el disfrute de todos. Otros dicen que hicieron cosas y que gracias a ellos esta como está, pero hace 19 años que nadie de esas personas dio una mano in situ, si solo se tratase de la tierra hoy sería un campo tomado como lo estaba por ser en el 2004, si todos lo que plantaron esos eucaliptos se presentasen al campo de tiro no alcanzaría el lugar para que entren. Escucho atentamente a todos y las palabras de Miguel Angel Pafundi y de otros experimentados arqueros me hacen entender cosas que antes no entendía, gracias a ellos también por decir la verdad siempre. Muchas cosas más fueron sucediendo y suceden, pero eso es para otro capítulo, testigos e imágenes sobran. Si me hubiese importado saber quién era quien en el 2004 no gastaba una sola gota de sudor en el club, por eso emprendí el desafío. Por ahora además de confiar en la justicia, solo me queda agradecer a las buenas personas que en general apoyan esta actitud y disfrutan de cada flecha como el primer día y quiero olvidar a otras que buscan lo que nadie quiere encontrar. Gracias club en defender la verdad y esta es mi campana y gracias a los que alguna vez compartieron esos buenos momentos y ahora me traen a sus hijos para que hagan lo mismo con ellos, eso habla más que el corazón. La mentira no lleva a ningún lado y cuando uno menos se lo espera ve como la verdad vale más que una falsa sonrisa.
Si querés ver más cosas que se hicieron, están como testigo en los extensos álbumes de nuestro facebook y cualquier duda no la guardes estoy ansioso por contarte cada anécdota plasmada en las imágenes y videos. Buenas flechas.