14/11/2025
Con lágrimas en los ojos y con mucho dolor te pido perdón si no me salen las palabras. Hoy me toca escribirte desde este lugar como integrante del club pero más que nada como hermano, algo que jamás imaginé tener que escribir. No hay palabras que alcancen para describir lo que siento, hermano. Tu partida física deja un vacío enorme, un silencio que duele, pero también deja una huella imborrable, de esas que el tiempo no puede borrar. Fuiste mucho más que un hermano. Fuiste mi ejemplo, mi compañero de vida, mi apoyo en los momentos difíciles y mi alegría en los buenos. Siempre estuviste ahí, con tu sonrisa ( aunque te costaba un poco jaja) , con tu fuerza, con ese corazón enorme que te caracterizaba. Cuesta aceptar que ya no te voy a ver, que no voy a escuchar tu voz ni compartir esas charlas donde arreglábamos el mundo. Pero también sé que, de alguna manera, vas a seguir conmigo. En cada recuerdo, en cada risa compartida, en cada lugar que recorrimos juntos.
Tu paso por esta vida dejó mucho amor. Lo veo en la gente que te quiso, en el club que siempre amamos -Las Delicias-, que juntos decidimos darle vida de nuevo, que muchos no saben lo que diste ( que hace años teniendo alergia, llantos y felicidad), logramos salvarlo de que ya no exista, logramos tener todo en regla, logramos lo que hace 60 años nadie lo pudo hacer, que el club tenga su documentos, sus tierras a su nombre todo como corresponde. Me consuela que lo pudiste vivir y estabas tranquilo que se pudo lograr. TE PROMETO que todo el esfuerzo que hiciste va hacer reconocido por cada persona que pase por el club y por Lobos . Fuiste y serás un ejemplo de entrega, de pasión, de compromiso, pero sobre todo, de humanidad.
Marian cómo te decía, te despido con el alma llena de amor. Gracias por todo lo que me diste, por los momentos compartidos y por enseñarme tanto sin necesidad de palabras. Solo te pido una cosa, solo una , dame fuerzas muchas fuerzas para seguir adelante, para proteger a tus hijos,a Nadia y a Mami. La necesito.
Esto no es un adiós, es un hasta luego. Porque sé que nos volveremos a encontrar, en algún lugar donde ya no existan el dolor ni las despedidas. Y mándale un abrazo al viejo.
Te voy a llevar siempre conmigo.
Te amo hermano