18/06/2021
POSTURAS INVERTIDAS:
Se considera invertida cualquier postura en la que la cabeza quede por debajo del corazón. Estas posturas invertidas forman parte de una sesión de yoga, que es donde se deben aprender a realizar, porque resultan un poco más complicadas que las otras. Se debe tener mucho cuidado en ejecutarlas y no conviene hacerlas de forma aislada.
BENEFICIOS:
Las asanas 'del revés', invierten los efectos de la gravedad y el flujo sanguíneo, revitalizando el flujo al deshacer la postura. También se mejora el sistema nervioso, el digestivo y el excretor. En general, todas las invertidas fortalecen las cervicales, aumentan la irrigación del cráneo, mejoran las capacidades mentales, la vista y el oído, equilibran el sistema hormonal y aportan armonía.
Estas posturas procuran un efecto de drenaje sobre los órganos pélvicos y abdominales, mientras que los órganos vitales como el cerebro, el corazón y los pulmones se llenan de sangre. Son posturas recuperadoras que aportan vitalidad, mejoran la circulación, colaboran en la concentración y son de gran ayuda para conciliar el sueño.
Tres o cuatro minutos en posición invertida son suficientes para generar estos efectos. Si bien, se suelen realizar al final de una sesión normal de yoga, una vez que la circulación sanguínea se ha activado en todo el cuerpo. Así se evita un incremento rápido de la presión arterial sobre el corazón y el cerebro.
CONTRAINDICADO:
es aconsejable que no realices estas posturas si estás en uno de los siguientes casos:
Tensión alta.
Problemas de corazón.
Problemas cervicales.
Tiroides inflamada.
Otitis.
Anginas.
En el caso de Sirsasana, trombosis, conjuntivitis, glaucoma, desprendimiento de retina, crisis de migrañas.