30/01/2015
El Nivel Óptimo de Rendimiento o de Funcionamiento es aquél estado físico, mental… en el que el (o la) jugador/a de pádel funciona de su mejor manera. Cuando el o la deportista alcanza este estado, simplemente está compitiendo a su máximo nivel. No piensa en nada, sólo hace, siente el partido, la competición.
El Nivel Óptimo de Funcionamiento de un jugador o jugadora (en este caso desde el punto de vista individual, aún sabiendo de la importancia de saber jugar en el "equipo de dos") de pádel se da fundamentalmente cuando:
- Existen emociones facilitadoras de rendimiento: el estado emocional del deportista determina de forma directa su rendimiento en la competición. Generar emociones facilitadoras es un elemento clave en el buen funcionamiento deportivo de cada persona.
- Los pensamientos son ajustados a la realidad: antes de cada competición, en los momentos complicados, durante la misma… el deportista se “dice” cosas, se manda mensajes que pueden facilitar su funcionamiento o bien todo lo contrario. El tipo de pensamientos que se “envía” el propio deportista es un factor a controlar para obtener un óptimo funcionamiento.
- La tensión de su organismo facilita el rendimiento: tal vez se pueda entender como un “factor físico”, pero en realidad tiene que ver con el estado mental del deportista. La tensión, nivel de activación, el estrés al que se ve sometido… son factores de gran incidencia psicológica que tienen una relación directa en el rendimiento del deportista y que, muchos, entienden como “tensión”. En este caso, lo ideal es tener el nivel de tensión adecuado (ni muy alto ni muy bajo).
- El o la djugador/a sabe cuáles son sus posibilidades reales y quiere conseguir sus objetivos realistas: ajustarse a la realidad, es decir, saber dónde está uno (o una) para poder dar el máximo es lo que técnicamente se llama autoconfianza. Fomentar una buena autoconfianza hará que el deportista supere dificultades, alcance objetivos bien planteados y dé el máximo de sus posibilidades.
- Mantener un nivel de motivación adecuado: querer conseguir los objetivos, disfrutar la competición, eliminar “distracciones” limitantes con el fin de perseverar con la suficiente intensidad para lograr la meta propuesta tiene que ver con la motivación necesaria para lograr el éxito de cada uno.
- Concentrarse en aquello que es relevante: sabemos que existen múltiples estímulos del entorno que perjudican el “estar en lo que se tiene que estar”. Conocer los elementos a los que atender en cada momento y entrenarse para centrarse en ellos es otro de los factores que determinan el buen funcionamiento deportivo.
El Nivel Óptimo de Funcionamiento o de Rendimiento es ciertamente único para cada jugador de pádel, aunque sí conocemos las claves generales (en la línea de lo presentado aquí) para que cada uno llegue a ese nivel. Desde el punto de vista del entrenamiento psicológico, esto se traduce en variables psicológicas que se entrenan ajustándose a las propias características de cada persona en particular.
El Nivel Óptimo de Funcionamiento se alcanza cuando en este caso el padelista “está bien”, “siente” la competición y “simplemente compite”. El deportista puede entrenar para alcanzar este estado: sólo tiene que saber cómo hacerlo y prepararse para ello.
David Peris Delcampo.