16/04/2022
Ser técnico de un club de barrio, es amor al futbol, pasión por lo que haces, no hay un sueldo tampoco un reconocimiento al trabajo que se hace, es llegar del trabajo diario, tomarte un mate y sin importarte tu cansancio, salir rumbo al club, porque ahí sabés que te están esperando esos chicos que enseñaste a patear la pelota, que venían de la mano de su mamá o papá, que te llamaban profe, Y hoy ya te llaman por tu nombre, los viste crecer, los vistes enojados, tristes y felices. Los vistes esforzarse por mejorar, y hoy lo ves ahí, ya son casi hombres. No fue fácil, porque solo entraban 6 a jugar, y no falta ese papá enojado porque su hijo esta en el banco, porque para todos los papás, su hijo es el mejor, Y vos tenés que ser paciente y sacar tu don de psicólogo para hablar con ese papá, para que no se desarme ese grupo que vos tanto queres. Sos también un emprendedor, porque hay que conseguir el dinero para comprarle la camiseta a tu equipo, rifas, ventas de comida, un bingo, o un campeonato relampago, y vos tenes en claro que cualquiera de las opciones sos el que mas debe trabajar. Pero ahi lo ves y sos mas que feliz al momento de estrenar la camiseta nueva, y la felicidad de esos chicos, es la tuya tambien. Un domingo en familia, un cumpleaños, un paseo, no podrán contar con tu presencia, porque es el dia que tenes que armar la cancha y dirigir a tu equipo. Y la familia reclama porque en tus tiempos libres te vas al club, y no le dedicás mucho tiempo, pero amas a ese club y mucho más a esos pequeños gigantes que te llaman entrenador.