19/08/2026
37 Años de Fuego en el Alma
Hay decisiones que cambian el destino para siempre. El 16 de agosto de 1989, crucé por primera vez la puerta de un Dojang. Hoy, 37 años después, miro mis manos, miro mi Dobok, y se me nubla la vista de la emoción al ver cómo este hermoso camino llamado Taekwon-Do ha forjado cada fibra de mi espíritu.
No ha sido fácil. Han sido 37 años de caídas, de levantarme, de sudor, de batallas invisibles en la vida y en el Dojang. Pero cada mañana, al abrir los ojos, lo primero que hago es agradecerle a Dios. Le agradezco por la salud, por el aire en mis pulmones y por darme las fuerzas para seguir de pie, enfrentando cada día con el mismo fuego en el pecho que tenía aquel primer día.
Este viaje no lo he caminado solo. Mi gratitud eterna va para mi Gran Máster, Ing. Osvaldo Ríos Olivero. Gracias por su sabiduría infinita, por ser mi faro, mi guía y por permitirme el honor de pertenecer a nuestra prestigiosa escuela, ORO Kwan Argentina.
A mis alumnos... a los que hoy sudan el Dobok conmigo y a los cientos que alguna vez pasaron por el Dojang: verlos crecer ha sido el regalo más grande de mi vida. Saber que el respeto y el amor siguen intactos a pesar de los años me quiebra el corazón de orgullo. Gracias a los padres, que confían en mí lo más sagrado que tienen, sus hijos, apoyándolos sin condiciones. A mi madre, por ser mi pilar incondicional, su bendición me acompaña en cada paso. Y a mis propios hijos, que hoy caminan este mismo sendero: verlos seguir adelante es la mayor victoria que un padre puede soñar.
Este 16 de agosto de 2026 no fue un día más. Solo me queda mirar al cielo y decir: ¡Gracias, Dios, por darme vida! Gracias por permitirme seguir haciendo lo que amo. El Taekwon-Do es el motor que me mantiene en pie y fuerte ante el mundo.
¡Bendiciones y un abrazo del alma para todos!
Sabonnim Luis Pavón 🥋🙏🏻🥹👊🏻❤️