14/03/2016
Creando salud
TIPS PARA LA HIGIENE POSTURAL
Hablar de “higiene” es hablar de “hábitos”. Una persona puede haberse duchado hoy y sin embargo ser una persona que no guarda hábitos de higiene debido a que no se asea regularmente, o sea que no sigue un conjunto de técnicas que aplican los individuos para minimizar los factores que pueden ejercer efectos nocivos sobre la salud. En este caso nos referimos a la higiene corporal.
La higiene postural guarda la misma lógica, se refiere a un conjunto de reglas consolidadas como hábito, que ayudan a mantener la correcta posición del cuerpo en las actividades cotidianas. En internet abunda información al respecto sobre cómo sentarse, planchar, barrer, conducir, etc, por lo que voy a limitarme a dar ciertos tips que no están en la web y pueden ayudar enormemente a tener una postura equilibrada y descontracturada.
1- Ante una “mala posición” o postura en reposo de más de 30 min, hacer contraposturas y estirar la zona que estuvo en tensión o cargada.
2- Siempre al agacharse o utilizar la fuerza para carga, apretar la zona pélvica y sentir que la fuerza se tracciona desde allí.
3- Invertir la fuerza. Ejemplo: si se cargan bolsas pesadas desde el supermercado, distribuir el peso en ambos brazos o manos y sentir que la fuerza es realizada desde el vientre y por el peso de las bolsas que nos tiran los hombros hacia abajo, mientras los brazos relajados solo hacen de sostén sin contraerse ni contraer hombros. De esta manera usamos el peso de las bolsas a nuestro favor.
4- Al buscar un objeto que está alto se aconseja subirse a una tarima, pero podemos ponernos en puntas de pie, dependiendo de nuestra flexibilidad, siempre apretando y haciendo la fuerza desde el abdomen. En este caso, los brazos solo realizan la mecánica de pinza para agarrar el objeto, o sea sin contraer ni aplicar fuerza, así como tampoco los hombros.
5- Para los más avezados a la gimnasia y flexibilidad, una forma de “agacharse” para recoger algo es la postura que en yoga se denomina “héroe en equilibrio” con las piernas tipo compás, una pierna estirada vertical y la otra horizontal, apretando la panza ( la fuerza siempre desde allí) y sujetándose con un brazo de una silla u otro mueble, mientras la otra mano a modo pinza levanta el objeto. De esta manera también usamos una acción que sería de esfuerzo como un ejercicio a nuestro favor.
Por último, estos tips pueden parecer poco espontáneos al principio teniendo que pensar cada acción, pero pronto se incorporan a nuestros hábitos.