31/12/2018
Los beneficios del yoga en el agua
El yoga en el agua se trata de un ejercicio corporal de bajo impacto . Las posturas son similares o incluso iguales que las del yoga común, pero se le añaden los numerosos beneficios del medio acuático. Es más, no es necesario saber nadar para practicar esta terapia.
Gracias al yoga acuático se consigue desarrollar la fuerza muscular y se mejora el equilibrio. Además resulta un ejercicio muy relajante, ya que se coordina constantemente la respiración, los movimientos se ejecutan con mayor facilidad en el agua y los estiramientos son completos. El cuerpo y la mente se relajan mientras la energía se renueva, logrando una sensación plena de tranquilidad.
Todo el mundo puede practicar yoga en el agua
Tanto niños como adultos pueden beneficiarse de todas las virtudes que el yoga en el agua ofrece. Se recomienda, sobre todo, a personas con exceso de peso, problemas óseos, embarazadas, niños con problemas de columna y a personas mayores a las que les cuesta moverse cada vez más. Es una actividad apta para todo el mundo que quiera probar nuevas experiencias en el agua. Con el yoga acuático se realiza una unión perfecta de relajación, concentración, meditación y flexibilidad.
Y es que, en el agua, las articulaciones y los músculos son más elásticos y no se percibe dolor. Los movimientos se ejecutan más suavemente gracias a la flotabilidad del agua y el riesgo de sufrir una lesión es mucho menor, pues no existe apenas impacto.
Moverse en el agua es mucho más fácil
Practicar yoga en superficie no es que sea complicado, pero requiere de mayor entrenamiento hasta conseguir que los ejercicios sean perfectos y, dependiendo de las dolencias de cada persona, habrá posturas que no se puedan llegar a ejecutar. Sin embargo, con el yoga en el agua esta problemática disminuye, ya que movernos en el medio acuático es mucho más fácil gracias a la “falta de peso” por la gravedad. Por eso, desarrollar los movimientos de esta terapia es más sencillo en el agua y resulta beneficiosa mucho antes.