05/02/2021
¿Qué es el AIKIDO?
El Aikido, es un arte marcial moderno de origen japonés, creado por Morihei Ueshiba, conocido por los practicantes como O’Sensei (que significa Gran Maestro). O’Sensei, un experto en diversas artes marciales, creó el AIKIDO a partir del deseo de que el individuo desarrolle al máximo su potencial como tal, tanto física como mentalmente.
En la palabra AIKIDO, “AI” (合) se interpreta como armonía o unión; “KI” (気) es la energía vital universal y “DO” (堵) es camino o vía. Es decir, es "el camino o la vía que permite armonizar nuestro propio Ki con el Ki del universo”
En el AIKIDO el concepto del “ki” es equivalente al chino chi o qì, o el hinduísta prana y se traduce generalmente como “energía vital universal”, “fuerza vital” o “energía de vida”. Está presente en todos los seres vivos, plantas, animales, seres humanos, en toda la naturaleza que nos rodea.
La realización de las técnicas de AIKIDO busca armonizar el fluir del ki en el cuerpo con el ki universal.
El Aikido es esencialmente no competitivo y no agresivo. Su característica fundamental es la búsqueda de la neutralización del contrario en situaciones de conflicto, aprovechando la energía del oponente, dando lugar a la derrota del adversario sin dañarlo, en lugar de simplemente destruirlo o humillarlo.
Las estrategias del Aikido se basan en superar la confrontación, sumarse a la fuerza del oponente, redirigiéndola en nuestro beneficio sin dañar su integridad. La propuesta, entonces, es cambiar la intención del ataque y transformar esa dificultad en una oportunidad de cambio.
El maestro Morihei Ueshiba concluyó que el verdadero espíritu de las artes marciales no debe centrarse en el combate o la competencia deportiva, sino en la búsqueda de la perfección física y mental del ser humano, a través del entrenamiento y la práctica continua.
Por esto es que el Aikido se niega a convertirse en un deporte competitivo y rechaza todo tipo de certámenes o concursos que incluyan las divisiones por pesos, las clasificaciones basadas en el número de victorias y la recompensa a los campeones, pues entendemos que estas cosas sólo alimentan el egoísmo o la egolatría y la falta de interés por los demás.