Fulvence Futbol Retro

Fulvence Futbol Retro Repasando la memoria futbolera

🥊 𝗥𝗜𝗡𝗚𝗢: 𝗘𝗟 𝗖𝗔𝗠𝗣𝗘𝗢́𝗡 𝗗𝗘 𝗣𝗔𝗥𝗤𝗨𝗘 𝗣𝗔𝗧𝗥𝗜𝗖𝗜𝗢𝗦𝗘𝗹 𝟮𝟮 𝗱𝗲 𝗺𝗮𝘆𝗼 𝗱𝗲 𝟭𝟵𝟳𝟲, Oscar Natalio "Ringo" Bonavena entraba en la imortalidad....
22/05/2026

🥊 𝗥𝗜𝗡𝗚𝗢: 𝗘𝗟 𝗖𝗔𝗠𝗣𝗘𝗢́𝗡 𝗗𝗘 𝗣𝗔𝗥𝗤𝗨𝗘 𝗣𝗔𝗧𝗥𝗜𝗖𝗜𝗢𝗦
𝗘𝗹 𝟮𝟮 𝗱𝗲 𝗺𝗮𝘆𝗼 𝗱𝗲 𝟭𝟵𝟳𝟲, Oscar Natalio "Ringo" Bonavena entraba en la imortalidad. Era asesinado en el Mustang Ranch, en Nevada. El boxeo perdía a su peso pesado más carismático, pero el fútbol —y sobre todo Huracán— perdía a su hincha más tanguero, pícaro y querible.

Nacido y criado en Parque Patricios, llevaba a Huracán en la sangre. Todo empezó cuando Ringo tenía 12 años. Era socio de San Lorenzo, donde practicaba natación y levantamiento de pesas. Ese pibe pícaro quiso hacer una de sus tantas bromas. Una tarde se paró en el trampolín y orinó hacia la pileta. Le revocaron su carnet de socio.

Decidió frecuentar Huracán lo que fue una conexión profunda. Con el tiempo se convirtió en un ferviente hincha. A medida que avanzaba su carrera de boxeador, tejía historias con el club. Por ejemplo, intercedió para que Daniel Willington vistiera los colores del Globo y en el campeonato del Metro 73’ festejó como uno más de la Quema.

🏟️ 𝗘𝗹 𝗵𝗼𝗺𝗲𝗻𝗮𝗷𝗲 𝗲𝘁𝗲𝗿𝗻𝗼
El lazo entre Ringo y Huracán se selló para siempre tras su muerte. Su funeral fue una de las manifestaciones de dolor popular más grandes de la historia argentina, y una parte de ese cortejo pasó, como no podía ser de otra manera, por la sede del club.

Hoy, la tribuna local del Estadio Tomás Adolfo Ducó lleva su nombre. En una de las plateas se eterniza su figura, emulando la icónica pose que le hizo a Muhammad Ali en la conferencia de prensa previa a su histórico combate.

"𝗦𝗼𝗺𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗯𝗮𝗿𝗿𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗤𝘂𝗲𝗺𝗮, 𝘀𝗼𝗺𝗼𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗯𝗮𝗿𝗿𝗶𝗼 𝗱𝗲 𝗥𝗶𝗻𝗴𝗼 𝗕𝗼𝗻𝗮𝘃𝗲𝗻𝗮" lo inmortalizará para siempre la popular.

⚽ ¡𝗚𝗥𝗔𝗖𝗜𝗔𝗦 𝗣𝗢𝗥 𝗕𝗔𝗡𝗖𝗔𝗥 𝗟𝗔 𝗡𝗢𝗦𝗧𝗔𝗟𝗚𝗜𝗔 𝗙𝗨𝗧𝗕𝗢𝗟𝗘𝗥𝗔!⚽​Comunidad, ya somos más de 23.000 apasionados acá adentro compartiendo lo...
21/05/2026

⚽ ¡𝗚𝗥𝗔𝗖𝗜𝗔𝗦 𝗣𝗢𝗥 𝗕𝗔𝗡𝗖𝗔𝗥 𝗟𝗔 𝗡𝗢𝗦𝗧𝗔𝗟𝗚𝗜𝗔 𝗙𝗨𝗧𝗕𝗢𝗟𝗘𝗥𝗔!⚽

​Comunidad, ya somos más de 23.000 apasionados acá adentro compartiendo los mejores recuerdos de nuestro fútbol. Esos goles que gritamos con nuestros viejos, las camisetas que marcaron nuestra infancia y las historias que no queremos que mueran.

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🟡⚫ ¡𝗣𝗘𝗡̃𝗔𝗥𝗢𝗟 𝗡𝗢𝗠𝗔́! 𝗟𝗔 𝗠𝗜́𝗦𝗧𝗜𝗖𝗔 𝗗𝗘𝗟 𝟲𝟲El año anterior, el   había caído en las finales ante Independiente. Para colmo, e...
21/05/2026

🟡⚫ ¡𝗣𝗘𝗡̃𝗔𝗥𝗢𝗟 𝗡𝗢𝗠𝗔́! 𝗟𝗔 𝗠𝗜́𝗦𝗧𝗜𝗖𝗔 𝗗𝗘𝗟 𝟲𝟲
El año anterior, el había caído en las finales ante Independiente. Para colmo, el inicio de la nueva edición (Libertadores 1966) fue con el pie izquierdo: un 0-4 ante Nacional y otra derrota frente a Jorge Wilstermann en Cochabamba. La prensa de la época les pegó sin asco, dedicándoles términos duros como "equipo envejecido" o "necesidad de recambio".

Pero tocarle el orgullo al es peligroso. Esas palabras fueron la leña que encendió el fuego de un plantel dirigido por Roque Gastón Máspoli (nada menos que el arquero campeón del mundo en el Maracanazo).

𝗗𝗲 𝗹𝗮 𝗰𝗿𝗶𝘀𝗶𝘀 𝗮 𝗹𝗮 𝗴𝗹𝗼𝗿𝗶𝗮
Ese cachetazo fue el punto de partida. reaccionó, metió el pecho y terminó invicto el grupo. Se hizo una fortaleza jugando como local y cerró la primera fase goleando a Nacional por 3 a 0, con dos del verdugo Pedro Virgilio Rocha y uno del peruano Juan Joya. ¡Tomá pa' vos!

Aquel equipo salía de memoria y combinaba la rebeldía de los botijas con la chapa de los más experimentados:

𝗘𝗻 𝗲𝗹 𝗮𝗿𝗰𝗼: Un joven Ladislao Mazurkiewicz con apenas 21 años, pero la seguridad de un veterano.

𝗟𝗮 𝗱𝗲𝗳𝗲𝗻𝘀𝗮: El paraguayo Juan Lezcano y Nelson Díaz, más los laterales, Pablo Forlán (el Boniato, padre de Diego y uno de los mejores laterales de América) y Omar Caetano.

𝗘𝗹 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗼𝗰𝗮𝗺𝗽𝗼: El caudillo Néstor "Tito" Gonçalves, un tipo que jamás se vistió con otros colores que no fueran el negro y el amarillo (único uruguayo en disputar seis finales de Libertadores). Lo acompañaban Julio César Cortés y el genial Pedro Virgilio Rocha. ¡Qué jugadores, mamá!

𝗟𝗮 𝗱𝗲𝗹𝗮𝗻𝘁𝗲𝗿𝗮: Un ataque de locos. El peruano Juan Joya, el ecuatoriano Alberto Spencer (el máximo goleador de la historia de la Copa) y Julio César Abbadie. Eduardo Galeano declaró una vez: "Yo quiero escribir como juega Abbadie".

𝗔𝗵𝗶́ 𝘁𝗲𝗻𝗲́, 𝗯𝗼... ¡𝗰𝗼𝗻 𝗲𝘀𝗼𝘀 𝗼𝗻𝗰𝗲 𝗶𝗯𝗮𝘀 𝗮 𝗹𝗮 𝗴𝘂𝗲𝗿𝗿𝗮 𝘆 𝘃𝗼𝗹𝘃𝗶́𝗮𝘀 𝗴𝗮𝗻𝗮𝗻𝗱𝗼!

En la segunda fase el tropezó una sola vez en Chile ante la U. Católica. Después, llegaron las recordadas victorias ante el tradicional rival para clasificar a la finalísima contra River. El resto es historia conocida.

𝗣𝗮𝘀𝗲𝗼 𝘆 𝗰𝗮́𝘁𝗲𝗱𝗿𝗮 𝗲𝗻 𝗲𝗹 𝗦𝗮𝗻𝘁𝗶𝗮𝗴𝗼 𝗕𝗲𝗿𝗻𝗮𝗯𝗲́𝘂 🌍
Con el título sudamericano bajo el brazo, quedaba la gran revancha contra el Real Madrid, que se la tenía jurada desde la Intercontinental de 1960.

𝗟𝗮 𝗶𝗱𝗮 (𝟭𝟮 𝗱𝗲 𝗼𝗰𝘁𝘂𝗯𝗿𝗲): En un Estadio que era una caldera con 60.000 almas, lo pasó por arriba: 2 a 0 con goles de Spencer.

𝗟𝗮 𝘃𝘂𝗲𝗹𝘁𝗮 (𝟮𝟲 𝗱𝗲 𝗼𝗰𝘁𝘂𝗯𝗿𝗲): Los fueron a España a dar una auténtica cátedra de fútbol en el mismísimo Santiago Bernabéu. Fue otro baile: 2 a 0 con tantos de Rocha y otra vez "Cabeza Mágica" Spencer.

se quedaba así con su segunda Copa Intercontinental (la primera había sido en el 61, amargando al Benfica de Eusébio). En ese 1966, el no solo ganó; dio una lección de hombría y fútbol que lo metió para siempre entre los mejores equipos de la historia mundial.

¡𝗦𝗮𝗹𝘂́, 𝗣𝘂𝗲𝗯𝗹𝗼 𝗖𝗮𝗿𝗯𝗼𝗻𝗲𝗿𝗼! 🏆⚫🟡

𝗘𝗟 𝗣𝗔𝗥𝗧𝗜𝗗𝗢 𝗤𝗨𝗘 𝗣𝗔𝗥𝗜𝗢́ 𝗨𝗡 𝗔𝗣𝗢𝗗𝗢​𝗘𝗹 𝟮𝟬 𝗱𝗲 𝗺𝗮𝘆𝗼 𝗱𝗲 𝟭𝟵𝟲𝟲, hace exactamente 60 años, Santiago de Chile era testigo del tercer...
20/05/2026

𝗘𝗟 𝗣𝗔𝗥𝗧𝗜𝗗𝗢 𝗤𝗨𝗘 𝗣𝗔𝗥𝗜𝗢́ 𝗨𝗡 𝗔𝗣𝗢𝗗𝗢
​𝗘𝗹 𝟮𝟬 𝗱𝗲 𝗺𝗮𝘆𝗼 𝗱𝗲 𝟭𝟵𝟲𝟲, hace exactamente 60 años, Santiago de Chile era testigo del tercer partido de la final de la Copa Libertadores entre y .

​En Montevideo habían ganado los uruguayos 2 a 1, y en el Monumental el se había impuesto por 3 a 2. Como en esa época no se tenía en cuenta la diferencia de gol, el campeón debía definirse en un encuentro de desempate en suelo neutral.

​En Chile, ganaba cómodamente por 2 a 0 con goles de Daniel Onega y Jorge Solari. El equipo manejaba el trámite con tranquilidad y hasta el gran Amadeo Carrizo se dio el lujo de parar una pelota con el pecho; un recurso que el arquero utilizaba siempre, pero que con el diario del lunes quedó maximizado como un gesto de sobra.

​𝗘𝗹 𝗾𝘂𝗶𝗲𝗯𝗿𝗲 𝘁𝗮́𝗰𝘁𝗶𝗰𝗼 𝘆 𝗹𝗮 𝗿𝗲𝗮𝗰𝗰𝗶𝗼́𝗻
​Para el segundo tiempo, el técnico Renato Cesarini se la jugó por ir al frente y liquidar el partido: sacó al lateral Alberto Sainz y puso al delantero Juan Carlos Lallana. Sin embargo, el cambio desequilibró a .

, tocado en su orgullo, sacó a relucir la famosa garra charrúa. Con oficio, temperamento y experiencia, el empató el partido 2 a 2 (Alberto Spencer y Julio César Abbadie) . En el alargue, aprovechando el desconcierto y el nerviosismo de un River golpeado psicológicamente, los uruguayos fueron por más y terminaron sellando un histórico 4 a 2 (Spencer y Pedro Virgilio Rocha).

​Cuatro días después, por el campeonato argentino, visitó a . La hinchada local, en un acto de pura inventiva popular, arrojó una gallina blanca con una cinta roja al campo de juego. El estigma y el apodo se eternizaron para siempre.

​Tuvieron que pasar exactamente 20 años para que River pudiera tomarse revancha con su propia historia: recién en 1986, de la mano del Bambino Veira, el lograría levantar su ansiada primera Copa Libertadores.

𝗘𝗟 𝗛𝗢𝗟𝗔𝗡𝗗𝗔 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗖 Hacía menos de un año que la selección de Países Bajos había maravillado al mundo con su “fútbol tota...
20/05/2026

𝗘𝗟 𝗛𝗢𝗟𝗔𝗡𝗗𝗔 𝗗𝗘 𝗟𝗔 𝗖
Hacía menos de un año que la selección de Países Bajos había maravillado al mundo con su “fútbol total” en el Mundial de Alemania 1974. Entonces, cualquier equipo que jugara bien y goleara recibía inevitablemente alguna comparación con aquella Holanda de Cruyff.

Una tarde de sábado del 75’, en el Coliseo de Mitre y Puccini, mientras desplegaba un fútbol demoledor, la tribuna empezó a cantar:

"Y ya lo ve… y ya lo ve… es el Holanda de la C…" y el mote quedó para siempre.

El equipo dirigido por Roberto Rolando —durante 24 fechas— no solamente ganaba: goleaba. Sus hinchas no se preguntaban si el iba a ganar, sino por cuántos goles. 6-4 a Riestra, 5-0 a Deportivo Armenio, 10-1 a Villa San Carlos, 7-0 a Victoriano Arenas, 4-0 a Barracas Central y un 11-4 nuevamente ante los Malevos, algunos de los resultados.

En 36 partidos, convirtió ¡113 goles! Un récord para la categoría que recién sería superado en 1978 por Talleres de Escalada.

Además, el conjunto de Campana ganó 28 encuentros, empató 4 y perdió apenas 4, logrando el ascenso a la Primera B, escribiendo una de las páginas más gloriosas de su historia.

Tampoco hay que olvidar al gran rival de aquella temporada: . El equipo de Gerli terminó apenas un punto por debajo del campeón y también consiguió el ascenso, con una campaña extraordinaria.

Fue un torneo palo a palo, donde ninguno de los dos cedía terreno. En las primeras fechas llegó una de las pocas derrotas del : Argentino de Rosario lo goleó 5-0. Pero la recuperación fue inmediata y allí comenzó la campaña memorable.

En ese recorrido también quedaron los clásicos ante CADU: triunfo 2-0 en Zárate y 4-2 en el Coliseo.

La diferencia de ambos equipos fue tan grande que dejaron muy atrás a sus perseguidores. Después de asegurarse el ascenso, la pelea quedó reducida únicamente al campeonato.

En la fecha 34, Dálmine quedó libre y igualó con Fénix, desperdiciando la chance de sacar ventaja. En la siguiente jornada, tras golear 4-0 a Excursionistas, el tomó la punta y no la soltó más.

Finalmente, en Adrogué y con dos goles de Miguel Benítez, derrotó a Brown y se consagró campeón.

Aquel plantel comenzaba con un joven Pedro Catalano dando sus primeros pasos, junto a Pedro Bases, Juan Alberto Martínez, Eduardo Enrique Oviedo, Pedro Nanni y Miguel Ernesto Benítez, entre otros, quienes, llenaron de alegría al pueblo

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𝗔𝗥𝗥𝗜𝗕𝗔: Carlos Morales, Eduardo Quinteros, Ángel Comiso, Pedro Nanni, Pedro Catalano y Roberto Sajama. 𝗔𝗕𝗔𝗝𝗢: Pedro Bases, Horacio Lobos, Juan Alberto Martínez, Carlos Vázquez y Miguel Ernesto Benítez.

𝗟𝗮 𝗳𝗶𝗻𝗮𝗹 𝗼𝗹𝘃𝗶𝗱𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗚𝗲𝗻𝗲𝗿𝗮𝗹 𝗣𝗮𝘇 𝗝𝘂𝗻𝗶𝗼𝗿𝘀A raíz de la final entre Belgrano y River por el Apertura 2026, nos pusimos a re...
18/05/2026

𝗟𝗮 𝗳𝗶𝗻𝗮𝗹 𝗼𝗹𝘃𝗶𝗱𝗮𝗱𝗮 𝗱𝗲 𝗚𝗲𝗻𝗲𝗿𝗮𝗹 𝗣𝗮𝘇 𝗝𝘂𝗻𝗶𝗼𝗿𝘀
A raíz de la final entre Belgrano y River por el Apertura 2026, nos pusimos a repasar aquellas finales del fútbol grande argentino que tuvieron como protagonistas a equipos cordobeses.

De manera inmediata surge la Copa Argentina 2022 entre Patronato y Talleres, que terminó en manos de los entrerrianos. También la Copa Argentina 2020, en la que Boca superó a Talleres. Seguimos viajando en el tiempo y nos remontamos al Nacional 1980 entre Rosario Central y Racing de Nueva Italia, el equipo sensación de aquel torneo, o a la final del Nacional 1977 entre Independiente y Talleres.

Pero en este repaso queremos rescatar de las páginas del olvido una definición poco recordada: la final de la Copa de la República Argentina de 1943 entre San Lorenzo y General Paz Juniors.

Corría el año 1943 y los militares que integraban el GOU (Grupo de Oficiales Unidos) asumían el poder tras desplazar al conservador Ramón Castillo. El general Pedro Pablo Ramírez llegó a la presidencia con una fuerte mirada nacionalista y el fútbol no estuvo ajeno a esa idea.

La AFA cumplía 50 años y diseñó la Copa de la República Argentina, un torneo que buscaba federalizar el fútbol, incluyendo a equipos del interior junto a los directamente afiliados a la Asociación. El trofeo llevaba justamente el nombre del presidente: “Pedro Pablo Ramírez”.

El 12 de octubre comenzó la campaña de General Paz Juniors, campeón de la Liga Cordobesa, goleando 6 a 0 a Sarmiento de Catamarca.

En octavos protagonizó un partidazo inolvidable en Alberdi: eliminó 9 a 6 a Nacional Pacífico de Mendoza. Los mendocinos ganaban 5 a 3 a falta de cinco minutos, pero Juniors reaccionó y logró empatar. En el alargue, los visitantes volvieron a ponerse arriba (6-5) y Alfredo Guerini —padre de “Chupete”— empató de tiro libre. Como todavía no existían los penales, se disputó otro suplementario de 30 minutos y allí los cordobeses marcaron tres goles más.

En cuartos superaron a Newell’s por 3 a 2 y luego, en semifinales, dejaron en el camino a San Martín de Tucumán en otro encuentro memorable. Por esos tiempos, el “Ruso” Lacasia, masajista del plantel y hermano de Carlos Lacasia —jugador de Independiente y de la Selección Argentina— fue quien bautizó al equipo como “El Poeta del Césped”, apodo que lo acompaña hasta la actualidad.

La gran final se disputó el 21 de diciembre en cancha de Chacarita, frente a un poderoso San Lorenzo que contaba con figuras como Martino, Zubieta, Heredia y Borgnia. El Ciclón terminó imponiéndose 8 a 3 y se coronó campeón.

Pero más allá del resultado, aquella campaña de General Paz Juniors quedó como una de las primeras grandes epopeyas del fútbol cordobés a nivel nacional.

𝗙𝗲𝗯𝗼 𝗮𝘀𝗼𝗺𝗮… 𝗧𝗼𝗿𝗻𝗲𝗼 𝗘𝘀𝗽𝗲𝗿𝗮𝗻𝘇𝗮 𝗱𝗲 𝗧𝗼𝘂𝗹𝗼𝗻 𝟳𝟱'La selección argentina atravesaba un tiempo de transición. Nadie imaginaba ent...
16/05/2026

𝗙𝗲𝗯𝗼 𝗮𝘀𝗼𝗺𝗮… 𝗧𝗼𝗿𝗻𝗲𝗼 𝗘𝘀𝗽𝗲𝗿𝗮𝗻𝘇𝗮 𝗱𝗲 𝗧𝗼𝘂𝗹𝗼𝗻 𝟳𝟱'
La selección argentina atravesaba un tiempo de transición. Nadie imaginaba entonces que aquel proceso sería el punto de quiebre que terminaría eyectando a la albiceleste hacia el protagonismo mundial. Hasta ese momento, los grandes logros se reducían al ámbito sudamericano: las Copas América y el lejano subcampeonato del mundo de 1930, o la epica ante alguna potencia en modo amistoso. Incluso, también se había perdido peso. La última conquista continental había sido en 1959.

𝗘𝗻 𝗼𝗰𝘁𝘂𝗯𝗿𝗲 𝗱𝗲 𝟭𝟵𝟳𝟰, 𝗖𝗲́𝘀𝗮𝗿 𝗟𝘂𝗶𝘀 𝗠𝗲𝗻𝗼𝘁𝘁𝗶 asumió al frente de la selección. El “Flaco” llegó con una idea revolucionaria para la época, que la selección fuese prioridad del fútbol argentino y que vestir la celeste y blanca volviera a ser un orgullo irrenunciable.

𝗘𝗹 𝗱𝗲𝗯𝘂𝘁 de Menotti 𝗳𝘂𝗲 𝗮𝗻𝘁𝗲 𝗘𝘀𝗽𝗮𝗻̃𝗮, en la cancha de River. Fue 𝗲𝗺𝗽𝗮𝘁𝗲 𝟭-𝟭, con gol de Roberto Rogel. Luego llegaron dos amistosos frente a Selección de fútbol de Chile: triunfo 2-0 e igualdad 1-1.

𝗣𝗲𝗿𝗼 𝗲𝗹 𝟳𝟱' ofrecía la primera gran oportunidad para empezar a moldear el proyecto: el 𝗘𝘀𝗽𝗲𝗿𝗮𝗻𝘇𝗮𝘀 𝗱𝗲 𝗧𝗼𝘂𝗹𝗼𝗻, torneo juvenil creado apenas dos años antes. Para ese 75' estaba reservado para futbolistas nacidos entre 1954 y 1956, con la posibilidad de incluir dos mayores.

Menotti utilizó esos cupos con Daniel Passarella, de River, y José Luis Pavoni, de Newell's. La convocatoria reunió a Ricardo Ferrero y José Van Tuyne (Rosario Central), Aldo Espinosa (Huracán), Marcelo Trobbiani y Alberto Tarantini (Boca), Américo Gallego, Jorge Salas y Jorge Valdano (Newell’s), Daniel Olivares (Colón), Jorge Forgués (Platense), Rubén Giordano y Carlos Suárez (Racing), Armando Quinteros (Vélez) y José Daniel Valencia (Gimnasia y Esgrima de Jujuy).

𝗘𝗻 𝟰° 𝗱𝗲 𝗳𝗶𝗻𝗮𝗹, Argentina 𝘀𝘂𝗽𝗲𝗿𝗼́ 𝗮 𝗛𝘂𝗻𝗴𝗿𝗶́𝗮 con gol del Bocha Forgués. 𝗘𝗻 𝘀𝗲𝗺𝗶𝗳𝗶𝗻𝗮𝗹𝗲𝘀 𝗲𝗹𝗶𝗺𝗶𝗻𝗼́ 𝗮 𝗠𝗲́𝘅𝗶𝗰𝗼 gracias a la conquista de Trobbiani. Y el 𝟮𝟱 𝗱𝗲 𝗺𝗮𝘆𝗼 𝗱𝗲 𝟭𝟵𝟳𝟱 llegó la 𝗳𝗶𝗻𝗮𝗹 frente a los locales, 𝗙𝗿𝗮𝗻𝗰𝗶𝗮.

Después de un primer tiempo durísimo, en el complemento apareció “Valdanito” que marcó el 𝗴𝗼𝗹 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝘃𝗶𝗰𝘁𝗼𝗿𝗶𝗮 𝘆 𝗱𝗲𝗹 𝗰𝗮𝗺𝗽𝗲𝗼𝗻𝗮𝘁𝗼.

Aquella vuelta olímpica en Toulon fue mucho más que un título juvenil. Fue la 𝗽𝗶𝗲𝗱𝗿𝗮 𝗳𝘂𝗻𝗱𝗮𝗰𝗶𝗼𝗻𝗮𝗹 del ciclo Menotti. El momento exacto en que el 𝗳𝗲𝗯𝗼 𝗲𝗺𝗽𝗲𝘇𝗼́ 𝗮 𝗮𝘀𝗼𝗺𝗮𝗿.
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𝗔𝗥𝗥𝗜𝗕𝗔: Tarantini, Passarella, Ferrero, Van Tuyne y Pavoni. 𝗔𝗕𝗔𝗝𝗢: Gallego, Valdano, Trobbiani, Salas, Valencia y Giorgano.

𝗔𝗚𝗨𝗔𝗡𝗧𝗔𝗥 𝗢 𝗠𝗢𝗥𝗜𝗥Zaire se transformó en el primer país del África subsahariana en clasificar a una Copa del Mundo: Aleman...
14/05/2026

𝗔𝗚𝗨𝗔𝗡𝗧𝗔𝗥 𝗢 𝗠𝗢𝗥𝗜𝗥
Zaire se transformó en el primer país del África subsahariana en clasificar a una Copa del Mundo: Alemania 1974.

El dictador Mobutu Sese Seko se subió a la ola y vio en el Mundial la oportunidad ideal para exhibirle poder al mundo y seguir alimentando su imagen.

En el debut, los zaireños cayeron 2-0 ante Escocia. Después llegó la humillación porque Yugoslavia los aplastó 9-0. Antes del último partido, frente a Brasil, el déspota fue terminante con sus futbolistas: si perdían por más de tres goles, no volverían con vida.

Ante la Verdeamarela, la historia parecía inclinarse hacia la tragedia. Jairzinho abrió el marcador y, aunque los africanos reaccionaron con orgullo, la sensación era brutal: aguantar o morir. Luego Rivelino marcó el 2-0 y, para peor, Valdomiro puso el tercero.

A los 89 minutos, Brasil consiguió un tiro libre cerca del área. Rivelino tomó la pelota y el miedo volvió a apoderarse de los zaireños. Más que una barrera, parecían hombres esperando frente a un pelotón de fusilamiento.

Entonces ocurrió una de las escenas más extrañas y recordadas de la historia de los Mundiales. Mwepu Ilunga vio el remate… y la muerte. En un acto desesperado, salió corriendo antes de la ejecución y reventó la pelota lejos del lugar.

Nadie entendió nada. Ni los brasileños, ni el árbitro, que lo amonestó inmediatamente. Pero el desconcierto ya estaba sembrado. En la reanudación, Rivelino —uno de los mejores pateadores de tiros libres del mundo— falló.

El objetivo de Ilunga estaba cumplido: ganar segundos para romper la concentración brasileña y conservar el 3-0.

Aquella insólita acción no fue ignorancia del reglamento. Fue, probablemente, una jugada para seguir con vida.

𝗘𝗟 𝗥𝗜𝗖𝗞𝗬 𝗘𝗡 𝗩𝗔𝗥𝗘𝗟𝗔Para junio del 86', Florencio Varela atravesaba un verdadero estado de ebullición. El Halcón acababa d...
13/05/2026

𝗘𝗟 𝗥𝗜𝗖𝗞𝗬 𝗘𝗡 𝗩𝗔𝗥𝗘𝗟𝗔
Para junio del 86', Florencio Varela atravesaba un verdadero estado de ebullición. El Halcón acababa de lograr el ascenso, meteórico,de la Primera C al recientemente creado Nacional B en tan solo seis meses y la ilusión parecía no tener techo. Pero todavía faltaba algo más....

En medio de aquella revolución futbolera, un campeón del mundo vestiría la camiseta verde y amarilla. Sí, el Ricky (Ricardo Julio Villa); el campeón del 78', el autor de uno de los goles más recordados en Wembley, siendo ídolo del Tottenham y protagonista de hazañas inolvidables en Tucumán y Racing, vestiría la camiseta de Defensa y Justicia.

El Gallego Hugo García, entrenador del equipo, terminó de convencerlo para que dejara Colombia y se sumara al proyecto del Halcón. Villa, con la humildad que siempre lo caracterizó, se puso la verde y amarilla con orgullo.

“Dios”, como muchos lo apodaban por su barba y su pelo largo, disputó 93 partidos y convirtió 4 goles entre 1986 y 1989, año en que se retiró de la actividad profesional.

Inteligente, elegante y dueño de una pegada precisa, el 10 se ganó rápidamente el cariño de la gente.

La conexión con Defensa fue tan profunda que, años más tarde, volvió al club como entrenador en distintas etapas, quedando muy cerca de llevar a los de Varela a Primera División. Hay futbolistas que pasan y otros que dejan una huella eterna.

𝗧𝗮𝗹 𝘃𝗲𝘇 𝗜𝘁𝗮𝗹𝗶𝗮 𝟵𝟬 𝗳𝘂𝗲 𝗲𝗹 𝘂́𝗹𝘁𝗶𝗺𝗼 𝗠𝘂𝗻𝗱𝗶𝗮𝗹 𝗿𝗲𝗮𝗹Hoy faltan 29 días para que comience el próximo Mundial, el que sin lugar a...
13/05/2026

𝗧𝗮𝗹 𝘃𝗲𝘇 𝗜𝘁𝗮𝗹𝗶𝗮 𝟵𝟬 𝗳𝘂𝗲 𝗲𝗹 𝘂́𝗹𝘁𝗶𝗺𝗼 𝗠𝘂𝗻𝗱𝗶𝗮𝗹 𝗿𝗲𝗮𝗹
Hoy faltan 29 días para que comience el próximo Mundial, el que sin lugar a dudas representa la invasión definitiva de las multinacionales y la concreción real de esa famosa frase: “fútbol espectáculo”. Cuando empezás a ver el fixture ya te duelen los ojos, porque ni siquiera los estadios tienen nombre propio: Banc of California Stadium, Lincoln Financial, BBVA. Es la confirmación absoluta de que el fútbol terminó convertido en una sucursal financiera global. Estados Unidos y Canadá podrán no tener historia futbolera, pero México sí. Pónganle el nombre de Hugo Sánchez, aunque sea algo que se refiera a la pelota.

Otra de las cuestiones es la implementación obligatoria de los minutos de hidratación, que si bien nacen desde una lógica de cuidar la salud de los futbolistas — ¿quién no recuerda la frase del Diego en México 86 jugando al mediodía?— terminan patrocinados por bebidas isotónicas, energéticas, hasta la “Más+ by Messi”. Todo debe tener marca, sponsor y campaña.

Después están las 48 selecciones. ¡Hay grupos hasta la letra L! Algunas parecen directamente ilógicas, como la posibilidad de ver a Curazao en un Mundial. Ojo, está bueno que aparezcan nuevas historias, nuevos países y conjuntos nacionales; por ejemplo que República del Congo pueda transformarse en la sorpresa africana. Porque el fútbol, como decía Dante Panzeri, es “la dinámica de lo impensado”. Pero una cosa era la épica dentro de un Mundial de 24 selecciones y otra convertirlo en un producto cada vez más largo y vendible. Si van a hacer esto. Si el objetivo es generar más posibilidades y más negocios, entonces proyecten una Copa del Mundo A y otra B.

Siguiendo con la mercantilización —o la americanización— ahora se implementó para esta edición el show de medio tiempo en la final. Luces, pantallas y un espectáculo pensado más para la transmisión. Tocará Coldplay —una de las mejores bandas, no hay dudas— pero… ¿adónde metemos el “sos amargo”, el “pecho frío” o el “Brasil decime qué se siente” entre esas canciones melódicas? De última, si quieren hacer algo así, lleven a Los Palmeras. Falta que en el próximo Mundial aparezca un coreógrafo oficial al que las hinchadas deban seguir desde las tribunas. Imaginate llevar un trapo que diga “Inglaterra la co**ha de tu madre”.

Entonces surge la pregunta: ¿cuál fue el último Mundial con verdadero espíritu futbolero antes del desembarco total del marketing? Tal vez Italia 90', porque el puntapié inicial de esta mercantilización quizás haya sido justamente EE.UU 94' ¿Se acuerdan? Antes del partido inaugural entre Alemania y Bolivia, la cantante Diana Ross pateó un penal, el arco se partió al medio y la pelota se fue por arriba. Después llegó Francia 98' con los robots desfilando por las calles parisinas.

Quizá el problema no sea que el fútbol cambie. El problema es cuando deja de sentirse nuestro. Cuando todo termina empaquetado para venderse al mundo. De todas maneras, a pesar de esto, nosotros seguiremos mirando y sintiendo la pasión, pero a nuestro modo.

𝗘𝗹 𝗴𝗼𝗹𝗲𝗮𝗱𝗼𝗿 𝗠𝗶𝗹 𝗥𝗮𝘆𝗶𝘁𝗮𝘀: 𝗣𝗲𝗱𝗿𝗼 𝗩𝗶𝗰𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗣𝗮𝘁𝘁𝗶En el inicio de 1972, procedente de Chacarita, arribó a 𝗟𝗼𝘀 𝗔𝗻𝗱𝗲𝘀. En la seg...
11/05/2026

𝗘𝗹 𝗴𝗼𝗹𝗲𝗮𝗱𝗼𝗿 𝗠𝗶𝗹 𝗥𝗮𝘆𝗶𝘁𝗮𝘀: 𝗣𝗲𝗱𝗿𝗼 𝗩𝗶𝗰𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗣𝗮𝘁𝘁𝗶
En el inicio de 1972, procedente de Chacarita, arribó a 𝗟𝗼𝘀 𝗔𝗻𝗱𝗲𝘀. En la segunda fecha del Torneo de Primera B marcó sus dos primeros goles en la derrota frente a Nueva Chicago (2-4).

Rápidamente se transformó en figura del conjunto de Lomas de Zamora, formando una gran sociedad con Alejo Escos. En cada potrero de la zona sur, los pibes, cada vez que la metían, se autoproclamaban Patti, el héroe de los sábados de aquel 72’.

Con oficio y olfato goleador, terminó como 𝗺𝗮́𝘅𝗶𝗺𝗼 𝗮𝗿𝘁𝗶𝗹𝗹𝗲𝗿𝗼 𝗱𝗲𝗹 𝗰𝗮𝗺𝗽𝗲𝗼𝗻𝗮𝘁𝗼, con 𝟮𝟭 𝘁𝗮𝗻𝘁𝗼𝘀 𝗲𝗻 𝟮𝟴 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗱𝗼𝘀, superando a otros terribles romperredes de la época como Valentín Sánchez de All Boys, Carlos Alberto Pinasco de Deportivo Morón y Juan Carlos Merlo de Temperley.

Continuó en el club al año siguiente e inclusive aguantó los trapos luego de los graves incidentes ante Banfield. Recordemos que el Mil Rayitas fue desafiliado por dos meses, desmembrándose prácticamente todo el plantel. Patti acompañó a una formación integrada mayormente por juveniles. En ese torneo marcó 𝟭𝟬 𝗴𝗼𝗹𝗲𝘀 𝗲𝗻 𝟮𝟳 𝗽𝗮𝗿𝘁𝗶𝗱𝗼𝘀.

Luego pasaría brevemente por Ferro y posteriormente se integraría a aquel gran equipo de Temperley de 1974, con el que logró el ascenso a Primera División.

𝗣𝗲𝗱𝗿𝗼 𝗩𝗶𝗰𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗣𝗮𝘁𝘁𝗶 quedó grabado a fuego en la memoria del hincha de Los Andes y en la historia del club, compartiendo el privilegio de haber sido goleador de una temporada junto a otros próceres como Ángel Del Moro, Alfredo Obberti, Rubén Rojas y Adrián Czornomaz.

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