24/08/2026
Cuando empezamos a trabajar, Gael pensaba que había llegado a su límite.
Creía que tenía mala genética, que su metabolismo ya no respondía y que, por más que hiciera, no podía seguir mejorando.
Pero muchas veces el problema no es nuestro potencial, sino cómo estamos gestionando las variables.
Cuando empezamos a trabajar, optimizamos aquellos puntos en los que venía fallando. En alimentación, estructuramos un plan realmente adaptado a él, con un reparto de macronutrientes adecuado y las calorías correspondientes para sus días de entrenamiento y de descanso.
Y en cuanto al entrenamiento, estructuramos la distribución de los días en función de sus necesidades, priorizando aquellos grupos musculares que requerían mayor desarrollo y dándole a cada uno el volumen y la frecuencia necesarios para seguir progresando.
Nada de esto fue magia.
Hubo estrategia, planificación y constancia.
Y este es el resultado. 🔥
Que nunca te convenza la idea de que ya llegaste a tu límite.
A veces no necesitás hacer más.
Necesitás hacerlo mejor. 💪