31/01/2026
Decir que el pole no empodera
porque algunos espacios priorizan a quienes más flex tienen
o mejor ejecutan figuras
es confundir la disciplina con las personas.
El pole no empodera por lucirse.
Empodera porque te obliga a mirarte,
a observarte de verdad,
a reconocer tu proceso
y a descubrir cuánta fuerza habita en tu cuerpo.
También es falso decir que el pole
no es para cuerpos diversos.
El pole sí es para todos los cuerpos.
Hay infinitas variabilidades de figuras:
con más o menos fuerza,
con o sin flexibilidad,
para cuerpos altos, bajos, grandes, pequeños,
para procesos distintos y tiempos distintos.
Cuando alguien dice que “no es para todos”,
en realidad está hablando
de cómo se enseña, no del deporte en sí.
En cualquier disciplina va a haber personas
que guíen desde el ego, la comparación
o la exigencia sin cuidado.
Y también personas que enseñen
desde la escucha, el respeto y la comunidad.
Si tenés la suerte de encontrar
un espacio bien guiado,
el pole no solo te da fuerza física:
te da autoconocimiento, desafío, empoderamiento
y un grupo que acompaña y se sostiene.
No menospreciemos al deporte.
Miremos a quiénes lo habitan.
Porque cualquier deporte puede empoderarte
si tenés a alguien que te guíe bien.