27/10/2025
A 25 años de la tragedia aérea que marcó a Chacabuco
El 22 de octubre de 2000, Chacabuco vivió el día más triste de su historia. Lo que debía ser una jornada de celebración en el marco del festival aéreo organizado por el Aero Club local, en el lanzamiento de la Fiesta Nacional del Maíz, terminó en tragedia. Dos aviones que realizaban vuelos de bautismo chocaron en el aire y once personas murieron, entre ellas cuatro niños.
Todo comenzó cerca del mediodía, cuando un Piper Séneca bimotor, proveniente de Bragado, y un Piper Archer del Aero Club realizaban vuelos recreativos. A las 17.15 el Séneca despegó con seis personas a bordo, y minutos después lo hizo el Archer, con cuatro pasajeros. Según las pericias, cuando ambas aeronaves sobrevolaban la ciudad, el piloto del Archer habría sido encandilado por el sol del atardecer, lo que impidió que advirtiera la presencia del otro avión. El impacto ocurrió a unos 400 metros de altura.
El Archer cayó cerca de la empresa Ingeser y el Séneca se precipitó sobre una vivienda, a pocas cuadras del centro. Los testigos, familiares y vecinos que se acercaron al lugar describieron escenas de horror. “Solo quedaban hierros retorcidos. Esto nunca pasó en esta ciudad”, relató en aquel momento el oficial Miguel Ángel Bauche.
El dolor paralizó a Chacabuco. El intendente Horacio Recalde decretó duelo municipal y los funerales fueron multitudinarios. Tres familias quedaron devastadas: la de Alejandro Avellaneda, que perdió a su esposa, su hija y su nieta; la de Juan José Stéfano, que perdió a su esposa y dos hijas; y la de las hermanas Belfiore, una de las cuales viajaba con su pequeño hijo.
La Junta de Investigaciones de Accidentes de Aviación Civil concluyó en 2001 que la falta de coordinación, la carencia de comunicación entre tierra y aire y la posibilidad de encandilamiento fueron los principales factores del siniestro.
A 25 años de aquella jornada, la herida sigue abierta. La ciudad aún recuerda con dolor aquel domingo en el que la alegría se transformó en tragedia y el cielo de Chacabuco se tiñó de luto.