05/02/2019
No nacimos con una chequera inglesa. Nacimos desde abajo, desde el sueño de un grupo de pibes cordobeses que se privaron de los caramelos y usaron sus pocas monedas para comprar la primera pelota. Y así fuimos andando el camino humilde, perseverante, luchando y luchando.
Para organizar la Liga Cordobesa y darle el primer jugador a la selección nacional. Para construir con esfuerzo el primer estadio de cemento de Córdoba, para quedarnos por la eternidad en Alberdi, donde está nuestra identidad. Para ser el primer campeón de esta ciudad, y luego el primer campeón profesional, y luego el primer campeón en jugar un Nacional, y luego el primer campeón de AFA. Después llegó la mejor campaña cordobesa en Primera División, y un semillero que se despliega por las canchas del mundo. Y en el camino pasaron muchísimos años de alegrías y tristezas jugando al fútbol, siempre sostenidas sobre un sentimiento genuino.