10/09/2022
Carta de un maestro de danza a su alumno:
Hola. Soy tu profesor de baile. Tu profesor de baile más antiguo. Vamos a charlar.
En primer lugar, sé que amas la danza. Quieres ser grande. Quieres trabajar. Quieres que la gente vea todo lo que puedes ofrecer. También vives una época en el mundo dancístico completamente diferente a la epoca que yo viví, y eso me emociona. Pero he visto muchas cosas que me preocupan.
Vienes de una generación que se ha empoderado como nunca antes en la humanidad. Se les ha enseñado a cuestionar a la autoridad. A hacer únicamente lo que desean hacer, desde una edad muy temprana. Sus maestros, padres y entrenadores, tratando de ser alentadores, a menudo los elogian nada más porque sí.
Además, en la era del Internet todo es accesible al instante y sin esfuerzo. ¿Quieres buscar una palabra o a una persona? Buscalo en Google. ¿Escuchaste una canción que te gusta? No tienes que recordar el título ni la letra, Shazam lo hace por ti. Diablos, ni siquiera tienes que pulsar un botón; basta con sólo tocar una pantalla.
Cuando se les pide que trabajen en algo, muchos de ustedes se preguntan "¿Por qué debería de hacerlo?, fulanito hizo esto, lo subió a youtube y se volvió viral". Algunas personas pueden convertirse en genuinas sensaciones en tan solo un día: resultado de nuestra cultura adicta a los medios de comunicación-espectáculo. La mayoría de los fenómenos de éxito repentino, sin embargo, habían sido ignorados durante años antes de su "momento".
El éxito es un proceso.
El éxito es también un producto de las críticas de los demás y de uno mismo. En la clase de danza, las correcciones son públicas y enfrente de todos. El maestro no siempre puede corregir o llamar la atención de una manera suave, discreta y delicada. En una clase llena de estudiantes, hay que ser conciso y claro.
El trabajo de tu maestro no es hacer que lo ames y que te caiga bien, no es ser "buena onda", no es ganarse tu amistad para que le invites un cafe o para tener más amigos en Facebook. Personalmente, me gusta cuando me convierto en amigo de mis estudiantes. Pero esto sucede porque antes que nada el estudiante confió en mí - mis habilidades y conocimientos como bailarín y maestro.
Si no confias en tu maestro, sus correcciones te resultarán molestas e incluso irrespetuosas. Algunos maestros utilizamos el sarcasmo y la ironía para provocar al alumno a superarse: "caminas como pollo espinado". Si te molestan este tipo de comentarios, o si te molesta cualquier otra cosa de mi, ten la confianza de decírmelo, no pasa nada; no me hagas llegar el recado a través de tus padres o de la dirección escolar.
Cuando te topes con un maestro que va más allá de lo posible por enseñarte, que utiliza el sarcasmo, que te corrige y te regaña enfrente de toda la clase, que te hace repetir el ejercicio enfrente de todos haciéndo incapie en todo lo que haces mal; no lo taches de irrespetuoso.
Sería mucho más fácil para el maestro ignorarte, y dedicar su tiempo a alguien que aprenda rápido y lo haga todo bien. No es falta de respeto, todo lo contrario. Cuando un maestro ve que tienes potencial, no te dejará en paz y recurrirá a todos los medios posibles para sacar lo mejor de ti.
Si no entiendes por qué el maestro se la pasa corrigiendote todo el tiempo, regañandote mas que a los otros, porque tu trabajo no recibe los elogios que te gustarían, preguntale.
Los profesores que me dieron los regaños más duros, las correcciones más brutalmente honestas, son de los que más aprendí. No me gustó lo que decían, pero en mi época, sólo regresábamos a casa a llorar bajo las sabanas llenos de furia. No acusabamos al maestro para que nuestros padres fueran a ponerlo en su lugar. Tuvieron que pasar años para que me diera cuenta de cuanta razón tenía el maestro. Sus correcciones no significaban que fuera un mal bailarín, que nunca bailaría profesionalmente ni que terminaría siendo un empleado de Taco Bell.
Trabaja duro. Con pasión. Haz preguntas. Y recuerda, si alguien se toma la molestia de trabajar contigo día tras día, si él o ella se preocupa lo suficiente como para sentirse frustrado cuando no trabajas bien, no significa que esté siendo irrespetuoso, significa que te está enseñando. Permítele que te ayude.