03/06/2026
🧠 Hace dos años, Emiliano “Dibu” Martínez contó esta increíble historia en Fozcast:
> “Me acordé de lo de Di María en el Maracaná. Ederson salió a achicar, Fideo se la tiró por arriba y ganamos la Copa América 1-0. Eso fue lo que me vino a la cabeza en ese instante: si el delantero seguía corriendo, me la iba a picar.”
> “Pero tampoco podía quedarme demasiado atrás, porque entonces tendría el pase al medio. Mi única misión era cerrar el arco.”
> “Trabajé con arqueros alemanes, ingleses y sudamericanos. Los alemanes son robóticos, se quedan con las manos arriba. Los ingleses se estiran al máximo. Los sudamericanos intentan adivinar.”
> “Entonces pensé: si adivino y me equivoco, perdemos la final. Si hago lo de los alemanes, no llego. Si me estiro como los ingleses, dejo espacios. En ese momento hay que decidir. Y eso lo entrenamos muchísimo: la posición del cuerpo en relación con la pelota.”
> “Normalmente, en un mano a mano tenés las manos abajo, pero esta vez la pelota venía picando. No podía regalar tanto espacio.”
> “Fui en diagonal. Vi el punto penal, sabía exactamente dónde estaba el arco. Si cruzaba el remate, podía irse demasiado lejos. Solo le quedaba el primer palo. Metí la mano y la pierna con fuerza. Miré la pelota de frente... y le pedí por favor que me pegara.”
> “Y ahí... ya solo quedaba rezar.”
⏱️ Todo eso ocurrió en cuestión de segundos.
En la jugada más importante de su carrera. En una de las finales más épicas de la historia del fútbol.
👀 Si mirás el banco de suplentes de Francia, todos ya estaban festejando el gol.
💥 Pero apareció el Dibu Martínez.
🏆 Y cambió la historia para siempre.