25/08/2026
A veces nos olvidamos de que nuestros ojos trabajan sin parar todo el día, frente a pantallas, tareas y estímulos constantes. En esta oportunidad, madre e hija nos comparten cómo vivieron la experiencia del palmeo (o palming), una de las prácticas más nobles y profundas de la Visión Natural. 🤲✨
Al cubrir los ojos con la cuenca de las manos, no solo dejamos fuera la luz: le damos a nuestro sistema nervioso una pausa real, liberamos la tensión acumulada y le devolvemos la calma y la suavidad a la mirada. 🧘♀️🍃
Verlas compartir este momento nos recuerda que cuidar nuestra salud visual no tiene por qué ser complicado, sino un hábito consciente y amoroso para regalarse todos los días. 🤍
💫 Menos tensión, más presencia.
💫 Menos cansancio, más claridad.
📩 ¿Ya probaste el palmeo con alguien en casa? Cuéntanos en los comentarios o envíanos un mensaje si quieres aprender a practicarlo correctamente.
Con amor,
Maria Estraviz