Todo comienza en el año 1971, este nuevo deporte desembarca en “el anexo” (primera cancha realizada en el predio situado en la calle Nueva York donde hoy se encuentra el edificio de la secundaria), de la mano de Gonzalo Pérez (Español, profesor de castellano) quien trajo la idea del hockey sobre patines al Colegio Cardenal Copello. Desde entonces un grupo de alumnos, con el apoyo y acompañamiento
de sus padres, dieron inicio a esta disciplina en el barrio de Villa Devoto y sin saberlo, fueron los que le abrieron la posibilidad a un sinfín de alumnos a iniciarse en esta hermosa actividad. Tal es así que con el tiempo, Copello se convirtió en uno de los semilleros más importantes de este deporte en Buenos Aires. Pasaron cinco años del inicio de todo esto, (allá por el año 1976) cuando con la colaboración de un grupo de padres, se realiza la segunda cancha de hockey, pero esta vez en nuestro Campo de Deportes. Aquellos responsables de realizar unas de las pistas más lindas del país fueron: Mauro Del Bene, los hermanos Piero y Lino Bertoncini, Gino Satera, José Saab, Eugenio Linares, Joaquín Álvarez, Antonio Gioffre, Ospan, entre otros, (pidiendo disculpas ya que seguramente olvido mencionar a alguna otra persona). Ese lugar tan especial fue motivo de encuentro de muchos durante años, hasta que por diversos motivos a fines del año 1996 llego a su fin, suspendiendo esta actividad del colegio definitivamente. Y es así como esa hermosa cancha quedó en silencio y quienes realizaban otros deportes en el campo, evitaban mirar para ese lugar, ya que se les llenaba los ojos de lágrimas verla vacía y sin arcos en sus extremos. Es que pasaron por allí muchos jugadores, arqueros, alumnos, amigos y técnicos; triunfos, derrotas, goles y miles de anécdotas… pero lo que nunca pasó, ni pasará es ese hermoso recuerdo que llevaremos con nosotros siempre de entrar a la cancha y ver a nuestros padres alrededor, que con tanto sacrificio no dejaban que ni el frío, ni el calor, ni la distancia, ni el horario, ni la lluvia impidieran llevarnos a disfrutar de un entrenamiento y/o de un partido. Sin duda el sentimiento pudo más y fue el motivo principal por el cual en junio de este año comenzamos a contactarnos nuevamente ex-alumnos y jugadores, por distintos medios y redes, para volver a juntarnos y así disfrutar nuevamente subirnos sobre ruedas, colaborando para que la pista vuelva a estar más linda que nunca. Es increíble, pero a 46 años del comienzo de todo esto y a 41 años de haberse inaugurado la pista del campo, en este 2017 volvimos a juntarnos y armamos un grupo de veteranos de hockey.
*Nuestro especial agradecimiento a la Asociación de Amigos de C.C.C. por permitirnos volver y así disfrutar de nuestro primer y gran amor.