31/08/2026
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A veces, para volver a ser completamente feliz, no hay que seguir buscando cosas nuevas, sino mirar hacia atrás y reconocer dónde, cómo y por qué fuimos felices.
Hace 20 años entrenaba con mucho menos. No tenía todo lo que tengo hoy, ni sabía todo lo que sé ahora. Pero tenía algo que quizás con el tiempo fui dejando de lado: disfrutaba profundamente de lo que hacía. No necesitaba demasiado, simplemente entrenar, superarme y vivir esa pasión todos los días.
Quizás crecer también se trate de eso: de mirar hacia atrás, rescatar lo que realmente nos hacía bien y usar todo lo aprendido para tomar nuevas decisiones.
Porque muchas veces no necesitamos encontrar una nueva versión de nosotros mismos, sino volver a conectar con esa parte nuestra que alguna vez nos hizo tan felices